¿Qué es realmente el Yoga? El inicio de un viaje hacia nuestro ser consciente | Artículo + Video ~ Yoga sin Fronteras de Pablo Rego

¿Qué es realmente el Yoga? El inicio de un viaje hacia nuestro ser consciente | Artículo + Video



por Pablo Rego | Para aprender y comprender qué es el yoga, lo primero que necesitamos hacer es despegarnos un poco de las etiquetas habituales. Si hoy salimos a la calle y le preguntamos a cualquier persona qué es el yoga, lo más seguro es que nos hable de posturas imposibles, de elongación extrema o de una forma exótica de gimnasia oriental. Pero la realidad, al mirarla de frente, es que el yoga no es gimnasia. No es simplemente mover el cuerpo físico para ganar flexibilidad o tono muscular, aunque esos beneficios existan y sean maravillosos. El yoga es, en esencia, una tecnología.

Sí, una tecnología sutil. Un diseño perfecto de disciplinas interconectadas que se fue desarrollando, probando y puliendo durante más de 5.000 años con un único gran propósito: el autoconocimiento. Cuando hablamos de autoconocernos, no nos referimos a recordar nuestro nombre completo, quiénes son nuestros padres, de qué trabajamos o en qué país nacimos. Eso es solo la superficie, la capa externa del documento de identidad. El verdadero autoconocimiento, ese que propone esta sabiduría ancestral nacida en la India, trabaja en todas esas esferas de nuestro ser que no podemos ver ni tocar a simple vista, pero que determinan por completo la manera en la que experimentamos nuestra existencia diaria.

Las dimensiones invisibles que nos habitan

Detengámonos a pensar por un instante en lo siguiente. Las emociones no se ven, pero se manifiestan con una fuerza arrolladora en el cuerpo físico; nos cierran el estómago o nos aceleran el corazón. Los pensamientos tampoco se pueden tocar, pero sabemos perfectamente cuándo están ahí, atrapándonos en bucles, repitiendo diálogos o abrumándonos con preocupaciones sobre el futuro. Cuando soñamos por las noches, vivimos en un universo completamente diferente donde todo parece real, y sin embargo, nada de eso pertenece al plano material que tocamos al despertar. Todo eso nos pasa, ocurre internamente en este mismo momento, pero no podemos ponerlo bajo un microscopio.

Nuestro cuerpo es muchísimo más de lo que la vista alcanza a registrar. Además de este vehículo de carne y hueso, habitamos una dimensión energética en constante movimiento. Es esa corriente sutil que nos da la vida, nos activa y se manifiesta de formas tan cotidianas como el calor que percibimos si acercamos la palma de la mano al rostro. El yoga nació precisamente para mapear ese territorio invisible. Hace miles de años, unos sabios se encontraron con una ventaja colosal que hoy en día hemos perdido: no tenían televisión, no tenían videojuegos, no tenían consolas de streaming ni el ruido ensordecedor de las notificaciones en el teléfono. Lo que tenían era todo el tiempo del mundo y su propio cuerpo, su propio mente, exactamente los mismos elementos que tenemos nosotros ahora, pero sin interferencias. Se sentaron en silencio a observar, a reflexionar, a sentir y a registrar meticulosamente qué pasaba dentro de ellos.


De la imitación de la naturaleza a la postura consciente

En esa observación constante a lo largo de generaciones, descubrimos que el cuerpo físico se enfermaba, se tensionaba y necesitaba cuidados específicos para no convertirse en una cárcel rígida para la mente. Así fue como empezamos a mirar alrededor, a imitar a la naturaleza, a los animales y a las formas del entorno. De ahí nacieron las famosas posturas de yoga, las asanas. Cuando doblamos el cuerpo, cuando subimos las piernas, cuando extendemos un brazo o cuando adoptamos la posición de cuatro patas emulando la postura del gato, estamos usando una biomecánica natural que activa resortes energéticos profundos. Aprendimos que si nos duele la panza, si los nervios nos cierran el pecho o si apretamos las muelas por la tensión del día, hay una postura específica que puede liberar ese estancamiento.

Lo maravilloso es que esta estructura de movimiento es universal y preexistente. Si observamos a un bebé de pocos meses, notaremos que de forma intuitiva adopta la postura de cuatro patas para gatear, se estira, se acuesta en relajación completa o busca sentarse con la columna erguida. Los antiguos maestros decodificaron esa naturaleza humana para legarnos una guía práctica de bienestar. El yoga utiliza el cuerpo físico como el vehículo necesario para que nuestro cuerpo de luz, ese ser consciente y profundo que verdaderamente nos habita, pueda aprender y evolucionar en este planeta.

El mapa del bienestar: Cuerpo, Mente y Emoción

Para entender cómo opera esta tecnología y aprender yoga en casa con efectividad, es fundamental comprender que los seres humanos funcionamos en tres grandes áreas interconectadas:

  • El Cuerpo Físico: Es el aspecto más obvio y tangible. El yoga lo cuida, lo limpia y lo desbloquea porque si el vehículo físico está roto o rígido, el ser que lo habita se encuentra atrapado y limitado.

  • El Cuerpo Mental: Compuesto por esa marea de pensamientos que muchas veces ejerce control en lugar de estar al servicio de nuestro bienestar. A través de la meditación, el yoga nos enseña a detener el mundo, a cerrar los ojos y a construir una burbuja de serenidad donde el ruido externo no puede causar interferencias.

  • El Cuerpo Emocional: Es el espacio que gestiona la rabia, la frustración, la ansiedad o el de estos tiempos modernos. El yoga nos entrena para no huir de estos estados, sino para transformarlos usando el cuerpo y la respiración como llaves de acceso primarias.

La respiración: Una herramienta de poder inmediata

La herramienta más potente, accesible y profunda que el yoga pone a nuestra disposición es la respiración. Respiramos desde el primer segundo en que nacemos hasta el último, pero casi nunca le prestamos atención. La respiración es un puente directo entre el cuerpo físico y la energía sutil.

Podemos realizar un ejercicio muy simple, una pequeña muestra de lo que esta práctica puede generar ahora mismo. En el lugar donde estemos, sentémonos de forma cómoda, relajemos los hombros y cerremos los ojos por un instante. Llevemos las manos a la panza. Sintamos el aire pasar por la nariz. Cuando el aire entra, la panza se infla como si fuera un globo; cuando el aire sale, dejamos que se desinfle suavemente y que el ombligo viaje hacia la columna. El proceso debe ser largo, lento. Si inhalamos contando mentalmente hasta cuatro, intentemos exhalar de manera más prolongada, contando hasta cinco, seis o incluso ocho tiempos. ¿Notamos la diferencia? Esa pequeña dosis de serenidad es la primera señal de que estamos tomando las riendas de nuestra propia energía y conectando con un estado de armonía.

Yoga de la A a la Z: Un curso semanal para el Despertar

Este recorrido no es un hecho aislado ni fortuito. Esto que compartimos es apenas la introducción, la Clase 01 de un nuevo curso completo titulado Yoga de la A a la Z. Se trata de un viaje profundo estructurado en 20 capítulos, diseñado paso a paso para que nos sea posible adentrarnos en esta filosofía de vida desde la comodidad del hogar, comprendiendo tanto la teoría profunda como la práctica física, respiratoria y meditativa.

Cada semana subimos un nuevo capítulo de este curso al canal de YouTube: Yoga sin Fronteras de Pablo Rego. La intención con este espacio es que dejemos de ver el mundo como un lugar aburrido, tedioso o lleno de obligaciones pesadas, y lo empecemos a experimentar como lo que realmente es: energía, luz y armonía manifestada. Una planta es energía manifestada en forma de vegetal; un animal, un puente bien diseñado o nuestra propia existencia son milagros energéticos. Cuando encontramos y liberamos a ese ser consciente que habita en el interior, nuestra vida se vuelve más plena, rica y feliz.

La invitación queda abierta para formar parte de esta comunidad global a través de www.yogasinfronteras.com.ar. Puedes buscar el canal en YouTube, "Yoga sin Fronteras de Pablo Rego" para unirte a la práctica del Curso Yoga de la A a la Z. Ralizar este primer ejercicio de respiración abdominal durante estos días y observa cómo cambia el ritmo al caminar, al trabajar o al despertarse. Redescubrir el diseño original del bienestar nos permite habitar la vida en plenitud.

A continuación, comparto el video completo de esta primera clase introductoria para comenzar juntos este camino:

Nos encontramos en la próxima clase. ¡Namasté!

©Pablo Rego
Profesor de Yoga
Escritor
Diplomado en Ayurveda
Terapeuta holístico



No hay comentarios:

Entrada destacada

¿Qué es realmente el Yoga? El inicio de un viaje hacia nuestro ser consciente | Artículo + Video

por Pablo Rego | Para aprender y comprender qué es el yoga, lo primero que necesitamos hacer es despegarnos un poco de las etiquetas habit...