28 ene. 2020

Clase online de Yoga gratis desde EEUU y ayuda a ONG que lucha contra enfermedades mentales.

Acercar Yoga al tratamiento de la salud mental.

Foto © Freepik
por Pablo Rego | Durante el mes de la Consciencia de la Salud Mental, el portal de Yoga “Yoga Pose” en sociedad exclusiva con la organización sin fines de lucro “Mental Health America” (MHA), dedicada a atender las necesidades de las personas con enfermedades mentales en EE.UU., ofrecerán un evento online al que puede accederse desde cualquier parte del mundo, previa inscripción en yogapose.com, en donde se puede hacer una aportación voluntaria para el soporte del trabajo de MHA.

El evento tendrá lugar el sábado 9 de mayo de 2020 a las 11 a.m. hora del Pacífico (UTC -8)

El portal “Yoga Pose” promueve la utilización de Yoga como recurso para tratar enfermedades como la depresión, la ansiedad o la adicción, basándose en investigaciones con resultados positivos sobre los alivios que produce Yoga en muchos de los síntomas que alteran la vida, a través de la respiración profunda, los estiramientos y la meditación.


Mental Health America” (MHA), fundada en 1909, es la organización sin fines de lucro líder en Estados Unidos que se dedicada a atender las necesidades de personas con enfermedades mentales y a promover la salud mental general de todos los estadounidenses. Su trabajo está impulsado por el compromiso de promover la salud mental como parte fundamental del bienestar general, incluidos los servicios de prevención para todos los individuos, identificación temprana e intervención para aquellos en riesgo, atención, servicios y apoyos integrados para quienes lo necesitan, con la recuperación como meta.

El evento digital para la concienciación de las enfermedades mentales contará con la participación destacada de Sat Bir Khalsa, (Doctor en Filosofía, Harvard Medical School) líder reconocido en la investigación de terapias de Yoga, con estudios realizados sobre los efectos positivos de Yoga para el insomnio, el estrés crónico y los trastornos relacionados con la ansiedad, así como Yoga en el lugar de trabajo y en las escuelas públicas. Participará también Susy Markoe Schieffelin, quien es sanadora con sonidos, maestra de Kundalini Yoga, maestra de Reiki y entrenadora para la recuperación de adicciones. Ella experimentó su propia transformación personal utilizando Yoga y otras terapias para el bienestar y ahora crea experiencias de curación espiritual para sus seguidores.

Con este gran evento Yoga Pose lanza su propuesta como portal que ofrecerá una gran cantidad de recursos para relacionar Yoga con el tratamiento de las enfermedades mentales, informando sobre modos de practicar, posturas recomendadas, tipos de meditación y mucho más.

Para más información puede acceder a yogapose.com

©Pablo Rego
© yogasinfronteras.com.ar





24 ene. 2020

Clásicos barrocos del Siglo XVIII reinterpretados y fusionados con la música ambient del XXI.


por Pablo Rego | Dos grandes artistas y un proyecto ambicioso repleto de sensibilidad y vuelo creativo. “Bach sideof the moon” es la reinterpretación basada en una visión contemporánea de obras clásicas de destacados creadores del período barroco, como lo son Bach, Handel, Vivaldi, Albinoni, Sammartini, Purcell y Gluck, utilizando como medio de expresión flautas de madera y las estructuras sonoras  surgidas de la electrónica de la música ambient.

El dúo que propone este nuevo trabajo discográfico está compuesto por el virtuoso y reconocido flautista Piers Adams y el talentoso maestro de música electrónica-trance-ambient Larry Lush. Ellos buscan tomar una música originalmente creada para ser expuesta y oída en cortes, claustros y catedrales para introducirla en las salas de estar del siglo XXI.

El gran desafío en “Bach sideof the moon” (subtitulado “Adagios barrocos reinventados”) es el de mantener la estructura sonora de temas muy reconocidos y reconocibles, que han sido tocados de manera clásica durante siglos, y fusionarla con elementos cromáticos contemporáneos que resuenan en el inconsciente colectivo de los seres de este tiempo, llevando al oyente a percibir la revisión y reinterpretación de la música.


Piers Adams es internacionalmente conocido por sus actuaciones con orquestas de todo el mundo, además de su participación estelar en espectáculos y grabaciones como parte del extravagante cuarteto clásico Red Priest, cuyo último álbum más vendido, “The Baroque Bohemians llegó al número uno en los gráficos de música clásicas del Reino Unido. Larry Lush (alias Laurence Elliott-Potter), quien vuela alto en el mundo de la música electrónica y el remix con sus propias grabaciones, colaboraciones y producciones, ha trabajado y escrito con Mixmaster Morris, Coldcut y Faithless para nombrar solo algunos de sus proyectos de prestigio.

Adams toca las melodías principales utilizando una variedad de clásicas flautas dulce o de pico, realizando grabaciones superpuestas en diferentes partes, mientras que Lush coloca un tapiz de sonidos electrónicos ricamente tejido que resultan paisajes sonoros espaciales y de ensueño.

Bach side of the moon” es un álbum de música lenta, de adagios de música barroca, pero además de evocar paisajes de un mundo más bucólico y sereno, permite conectar con estados emocionales que invitan a la introspección, resultando un interesante marco para la relajación, la meditación o la práctica de actividades de exploración del mundo interior sin perder ese elemento fundamental que es el placer de escuchar a grandísimos creadores de la música de todos los tiempos.

© Pablo Rego


Cuando compras en Amazon a través de nuestros enlaces nos ayudas generando una pequeña comisión que nos permite seguir dándote este servicio ¡Gracias!

Compra “Bach side of the moon” a través de nuestros enlaces de Amazon España.

Compra “Bach side of the moon” a través de nuestros enlaces de Amazon USA y Américas.




22 ene. 2020

La más completa guía de cristales del mundo.


por Pablo Rego | Es posible conocer el mundo fascinante de las gemas explorando este prestigioso libro que contiene información detalladas de las piedras y cristales más conocidos desde tiempos inmemoriales, pasando por aquellas a las que puede accederse en la actualidad y llegando a formaciones recientemente descubiertas.

En “La Biblia de los cristales” se hallan descritas con claridad las características de los cristales, sus aspectos destacables de acuerdo a su forma, color y sus diversas aplicaciones desde el punto de vista material, haciendo referencia a sus propiedades físicas y químicas,  desde el punto de vista terapéutico, explicando ampliamente los efectos que cada piedra produce sobre los seres en los planos físico, espiritual, psicológico, emocional o mental.


Algo que caracteriza a “La Biblia de los cristales” es la gráfica, que es fundamental al momento de la identificación de las gemas. La cantidad de elementos sobre los que se centra esta esta valiosa guía la hace poseedora de una gran vigencia y una difusión que trasciende las fronteras de una manera inimaginable.

Su autora, Judy Hall, que es también autora de obras como “Los tesoros de la Tierra” o   "Laenciclopedia de los cristales”,Cristalesy Prosperidad”, entre otros, ha trabajado durante más de cuarenta años como terapeuta, sanadora, locutora y directora de talleres a nivel internacional. Su prestigio y fama actuales la han llevado a ser seleccionada en tres oportunidades por la prestigiosa revista británica “Watkins Mind, Body, Spirit como una de las personas más influyentes en el ámbito de la espiritualidad del siglo XXI.


Pablo Rego
Profesor de Yoga
Masajista-Terapeuta holístico
Diplomado en Medicina Ayurveda

Cuando compras en Amazon a través de nuestros enlaces nos ayudas generando una pequeña comisión que nos permite seguir dándote este servicio ¡Gracias!

Compra “La Biblia de los Cristales” a través de nuestros enlaces de Amazon España.

Compra “La Biblia de los Cristales” a través de nuestros enlaces de Amazon USA y Américas.



18 nov. 2019

Recordar quienes somos, la salida hacia el autocontrol y el equilibrio.

por Pablo Rego | El estilo de vida que llevamos, especialmente en el ámbito de las obligaciones que contraemos para mantener un lugar o posición en la sociedad, hace que muchas veces terminemos perdiendo de vista nuestros estados internos al esforzarnos por responder a todo lo que los demás esperan o pretenden de nosotros, lo que nos conduce a un estado de fatiga mental y física, desgano y angustia sin que percibamos cuál es la causa.


Foto ©Freepik.com
Sobre todo en las actividades laborales y dentro de ellas en el mundo de las relaciones personales, pero también en los centros de educación o formación, se dan situaciones en las que las exigencias a las que son sometidas las personas para llevar a cabo las tareas o la manera en la que los actores de la sociedad contemporánea se conducen y relacionan, crean un enajenamiento que parece ser la norma, ya que la aceptación de unas reglas de juego en las que el ser humano no está en el centro de la escena nos llevan al olvido de lo que somos realmente.

Aún en el desarrollo de las actividades que conllevan una responsabilidad debemos tener en cuenta quienes somos y el roll que estamos llevando a cabo. El enajenamiento de ello nos conducirá inevitablemente al conflicto interno, al desequilibrio y, tarde o temprano, a la enfermedad.


Pero ¿quiénes somos?

Sin querer dar por sentado que todos los seres humanos tenemos en claro, o por lo menos estamos explorando el camino que nos conduce a ello, quiénes somos, qué somos, cuáles son o deben ser nuestras prioridades, es interesante detenerse un instante a reflexionar sobre ello ya que si no lo hacemos el resto nos tratará como si lo supiésemos y el no saberlo nos impedirá poner límites a los demás para mantenernos más o menos cerca de nuestro centro de poder.

El centro de poder es aquel lugar energético, psicológico, emocional y mental en el que sabemos hasta donde llegar, cuanto ceder, si nos conviene o no aceptar ciertas situaciones, etc. Si no sabemos en dónde está ese lugar que fundamentalmente se siente en uno mismo, es importante que dediquemos tiempo y esfuerzo a averiguarlo porque encontrándolo conseguiremos evitar situaciones desgastantes, alienantes y que producirán trastornos tales como preocupaciones, estrés, desequilibrios fisiológicos, insomnio, depresión y un largo etcétera, que seguramente, si tenemos la oportunidad de evitarlo, ni siquiera nos interese vivenciar en carne propia.

Es buena idea pensar en el término “Ser Humano” en su más amplia acepción y tratar de llegar, sin necesidad de perdernos en territorios muy complejos de la filosofía o la metafísica, a una definición simple, pero que nos permita tener presente siempre el concepto.


Somos Seres presentes, con una mente racional y una inteligencia resolutiva que puede ser utilizada para cumplir determinadas funciones, pero además poseemos elementos invisibles que muchas veces son ignorados o ninguneados adrede como la energía, la consciencia o las emociones.

A estas alturas de la evolución de la humanidad y con varias décadas de investigación y demostraciones científicas, no hay dudas de la importancia de tener en cuenta lo fundamental de tomar plena consciencia de que, aun cuando estamos realizando tareas que pueden parecernos menores o estamos ocupándonos de nuestro hogar y familia, cuando estamos estudiando o trabajando, siempre, llevamos con nosotros todas las dimensiones de lo que somos. Por lo tanto es importante tener presente que aunque se pretenda y se nos exija que cumplamos múltiples tareas, a una velocidad extrema y en unas condiciones de alto estrés o alta presión, somos esos Seres que, más allá de resolver tareas, nos emocionamos, somos influidos y recorridos por la energía que además emanamos a través de nuestros centros energéticos. Todo ello nos influye tanto en el plano sutil como en el físico.

Tener presente en todo momento quienes somos nos puede ayudar a prevenir dificultadas de diferente tipo en nuestro organismo, evitando caer en situaciones de alto desgaste a las que muy probablemente lleguemos sin saber bien cómo.

Foto ©Freepik.com
¿Cómo evitar desequilibrarnos?

Lo primero que hay que tener en cuenta es que para desequilibrarnos primero hay que estar equilibrados. Si lo normal en nuestra vida cotidiana es el desequilibrio permanente no sólo no podremos administrar nuestra propia energía y recursos más esenciales sino que, además seremos fácilmente manipulados y utilizados como la prolongación de otro u otros para conseguir sus propios objetivos. Por lo tanto es importante realizar actividades o rutinas que nos lleven a ese equilibrio que resultará nuestro punto de referencia al que poder regresar.

Dedicar algo de tiempo a realizar actividades para la liberación de las tensiones y el estrés tales como Yoga, Meditación o terapias como el Reiki o Masajes es un camino certero que nos ayudará a encontrar esa sensación o clima interior al que dirigirnos cuando sea necesario buscar la calma o el equilibrio.

Dentro de estas actividades existen una serie de rutinas que pueden practicarse a menudo y de las que podremos tomar algunas para crear pequeñas rutinitas que podemos practicar durante el día. Por ejemplo, la técnica de desarrollo, control y equilibrio de la energía a través de la respiración llamada “Pranayama” nos proporciona varios ejercicios que nos pueden ayudar a detener el tiempo y volver al centro.

La Meditación es una gran aliada en el intento de permanecer conectados con nuestras sensaciones más profundas mientras vivimos el día a día dentro del intenso, y a veces despiadado, mundo de hoy. Aprender a aquietarnos y silenciar la mente puede ser fundamental en momentos de estrés o pérdida de la energía vital a manos de la realización de actividades intensas y de alta exigencia.

También existen técnicas de relajación que pueden ser aprendidas y practicadas hasta ser incorporadas a la vida diaria y utilizadas cuando las necesitemos. Normalmente la práctica de Yoga incluye la Relajación profunda, tanto como la Meditación y Pranayama.


Estableciendo prioridades.

Una vez que asumimos que es importante tener siempre presente quienes somos y que no hay ninguna razón, ni material, ni afectiva, ni de ningún tipo para alejarnos de ello, entonces podemos concluir que aunque se pretenda que dejemos absolutamente todo de lado para realizar cualquier tarea, no debemos ceder nuestras calma, ni perder de vista aquellos factores que hacen que Vivir sea mucho más que sobrevivir.

Aunque durante el día estemos muy atareados es importante que aprendamos a dedicar algunos momentos, cinco minutos, tres o cuatro veces al día, para reconectar con aquellas técnicas que vamos aprendiendo, pero también con la consciencia de Quienes somos; O, mantener esa consciencia a través de las herramientas disponibles.

Si tenemos en cuenta permanentemente quienes somos y que lo que hacemos, aun realizando  actividades cotidianas, rutinarias y de alta intensidad que resultarán parte de la experiencia que adquirimos día a día como seres conscientes para nuestro desarrollo como individuos, podremos advertir cuando se estén dando situaciones de sobre-exigencia o abusos de cualquier tipo, consiguiendo liberarnos de ellas a través de la práctica del foco en nuestra consciencia.

En última instancia, aunque nos parezca que hacer este proceso nos va a llevar a la necesidad de cambiar, por ejemplo, de trabajo, si eso nos va a ayudar a estar más alineados con nuestros equilibrios que al final van repercutir en nuestra Salud, entonces deberemos tomar cartas en el asunto y poner en primer lugar lo más importante.

©Pablo Rego
Profesor de Yoga
Terapeuta holístico
Diplomado en Medicina Ayurveda de India




1 nov. 2019

Sincroniza la mente y el corazón con el sonido primordial “OM”

por Pablo Rego | La pronunciación del sonido “OM” se ha vuelto un arquetipo que se ha difundido por toda nuestra cultura acompañando al meditador sentado que inevitablemente se relaciona con Yoga o la práctica de la meditación. Pero este vínculo con la vibración energética más sagrada y pura es tan simple como profundo y su utilización resulta una invocación al origen de la existencia y a la presencia de lo que ES, más allá del tiempo y de la mente humana.


Cuando pronunciamos “OM” creamos una vibración que se sincroniza con la Consciencia Universal. Esas frecuencias de energía están presentes más allá de nuestra comprensión intelectual o nuestras creencias. Pronunciar “OM” con un sentimiento de conexión que nos vincule con la esencia de la Vida es abrir las puertas a las dimensiones más sutiles de nuestra manifestación, como seres energéticos y conscientes que somos.

Conexión corazón-mente

El cuerpo físico es una caja de resonancia. Cuando luego de una inhalación profunda dejamos salir lentamente el aire y hacemos vibrar las cuerdas vocales induciéndolas a crear el sonido “O” (al que luego le sumaremos la vibración “M”), podemos conducir esa vibración hacia el pecho en donde el tórax resonará y el sonido vibrará perfectamente.

Si al hacer vibrar el pecho conectamos con nuestro Anahata Chakra ó centro de energía emocional podremos sincronizar la vibración de esa zona del cuerpo y especialmente del corazón con la consciencia del Amor, que es la frecuencia con la que se manifiesta la Consciencia Universal a través de nuestro Ser.     

Una vez establecida esa conexión, podemos llevar la vibración a través del cuerpo físico hacia la cabeza, en donde iremos transformando la “O” en una “M” que haremos vibrar en el cráneo para sincronizar la frecuencia vibratoria del “OM” con la zona de alta frecuencia de nuestro cuerpo energético, activando los chakras superiores.

Para conseguir comunicar conscientemente ambas zonas, emocional y mental o corazón y cerebro en el plano físico, es importante mantener la vibración sin interrupciones prestando atención a cómo ésta va recorriendo el cuerpo físico, como si una sola cuerda se mantuviera en vibración mientras el “OM” se halla presente.


Intención

Lo que sentimos mientras pronunciamos “OM” o cuando se produce cualquier pensamiento o acción en nuestra vida, conduce la energía hacia una manifestación vibracional determinada, influyendo en nuestro mundo sutil y a través de él, en nuestro mundo físico.

De la misma forma que produciendo pensamientos destructivos o negativos podemos crear enfermedades o boicotear nuestras propias creaciones (algo completamente demostrado ya en estos tiempos), conectando con imágenes creativas o positivas reforzaremos aquellos factores que pueden inspirarnos y ayudarnos a alcanzar estados de serenidad o la fuerza necesaria para resolver dificultades o crear nuevas realidades.

Si al pronunciar “OM” nuestra intención es la de liberarnos de todo pensamiento y prejuicio y abrimos nuestra consciencia a la influencia de la Consciencia Universal, de la que somos parte aunque podamos olvidarnos durante grandes lapsos de tiempo, esa fuerza omnipresente atravesará libremente nuestro cuerpo y se manifestará con toda su pureza y fuerza transformadora en nuestras vidas.

La práctica del “OM” puede ser tan potente como nos lo permitamos y dejarnos llenar por lo que la vibración de nuestro “OM” más perfecto produciéndose en el cuerpo sea capaz de atraer es, sin lugar a dudas, la forma más simple y potente de conectar con la presencia esencial, eterna e infinita de la existencia.


¿Qué es OM?

Desde el origen de los tiempos el Ser humano expresa su relación con la materia. Todas las religiones hablan del sonido (verbo) como fuente energética de toda la creación. El estudio cuántico del comportamiento de la materia y su densidad comienzan a explicarnos en la actualidad esas lecturas milenarias que el Ser humano ha hecho siempre de su entorno sutil, de la conducta de la materia, su origen y desarrollo multidimensional.
Para el universo intelectual del Yoga, ese sonido original y originario es Om. Su símbolo en Sánscrito (silabario Devangari) es

También expresado de manera deconstruida en tres elementos a+u =O y m=M ó AUM, representa también la base del equilibrio o la presencia de la manifestación de la materia, la tercera dimensión, en la que los humanos nos manifestamos como seres materiales, en un cuerpo físico que se desarrolla en el tiempo hasta su degradación  a lo largo de nuestras vidas terrenas.


Como sonido primordial, la vibración que se produce al pronunciar el OM como mantra, nos reconecta con la esencia de TODO, con el origen de la existencia, con lo que está antes de todo lo explicable. Como mantra primordial, OM nos re-conecta con la consciencia pura y es por ello que muchos mantras, o pequeñas oraciones a diferentes manifestaciones energéticas o deidades, contienen el sagrado sonido OM en alguna de sus sílabas.



El mantra primordial OM, puede repetirse solo, una y otra vez, como en la meditación de los ciento ocho OM que se realiza en India cuando se pone el sol, o sólo algunas veces, como suele ocurrir en las sesiones de yoga, dejándose invadir por la vibración de su sonido.
OM tiene muchas más connotaciones y forma parte de innumerables textos y desarrollos del pensamiento humano, ya que es un sonido que nos acompaña desde hace miles de años o, quizá, millones.

Para quien se inicia en el conocimiento del Yoga, el sentido de la utilización de este mantra comienza a tener valor toda vez que el practicante se relaciona con esta sílaba poderosa que forma parte de las sesiones de Yoga, aunque sea, a modo de ritual, como mantra omnipresente o como vibración armonizadora del Ser. 


©Pablo Rego
Profesor de Yoga
Terapeuta holístico
Diplomado en Medicina Ayurveda de India



15 oct. 2019

Este estudio dice que Yoga disminuye las condiciones necesarias para la aparición de ciertas enfermedades típicas de la edad.

Según un estudio realizado en la Universidad Nacional de Ohio y publicado por la revista Psychosomatic Medicine, practicar Yoga regularmente puede disminuir los niveles de una sustancia presente en la sangre y reducir así la inflamación que aumenta debido al envejecimiento normal y al estrés. Esta sustancia suele estar presente en sangre en gran cantidad cuando aparecen enfermedades cardíacas, diabetes, artritis y otras dolencias relacionadas con la edad.

Foto ©Freepik
Los investigadores, a través del estudio realizado con cincuenta mujeres, demostraron que las que practicaban Yoga de forma habitual tenían cantidades más bajas de la sustancia “citocina interleucina-6” (IL-6) en la sangre. Estas mujeres fueron sometidas a situaciones de estrés en el laboratorio y también mostraron aumentos menores de IL-6 en comparación con otras que tenían la misma edad y peso, pero que no eran practicantes de Yoga.

La IL-6 es una parte importante de la respuesta inflamatoria del cuerpo y está implicada en enfermedades cardíacas, derrames cerebrales, diabetes tipo 2, artritis y una serie de otras enfermedades debilitantes relacionadas con la edad. La reducción de la inflamación puede proporcionar beneficios sustanciales para la salud a corto y largo plazo, sugieren los investigadores.

"Además de tener niveles más bajos de inflamación antes de la experiencia del estrés, también vimos respuestas inflamatorias más bajas al estrés entre las practicantes de Yoga expertas en el estudio", explicó Janice Kiecolt-Glaser, profesora de psiquiatría y psicología y autora principal del estudio.

"Con suerte, esto significa que las personas eventualmente pueden aprender a responder con menos intensidad y fuerza a los factores estresantes en su vida cotidiana mediante el uso de Yoga y otras disciplinas o técnicas para reducir el estrés".


El Estudio.

Para el estudio, los investigadores reunieron a un grupo de cincuenta mujeres con un promedio de cuarenta y un años de edad. Se dividieron en dos grupos: "novatas", que habían tomado clases de Yoga o que practicaban en casa con videos de Yoga durante no más de seis a doce sesiones, y "expertas", que habían practicado Yoga una o dos veces por semana durante al menos dos años, por lo menos dos veces por semana durante el último año.

A cada una de las mujeres se le pidió que asistiera a tres sesiones en el Centro de Investigación Clínica de la Universidad a intervalos de dos semanas. Cada sesión comenzó con los participantes llenando cuestionarios y completando varias pruebas psicológicas para medir los niveles de ánimo y ansiedad. Así mismo se le colocó un catéter en un brazo a cada una, a través del cual se podían tomar muestras de sangre varias veces durante las tareas de investigación para una evaluación posterior.

Luego, durante las visitas, las participantes realizaron varias tareas diseñadas para aumentar sus niveles de estrés, como por ejemplo, sumergir el pie en agua extremadamente fría durante un minuto, después de lo cual se les pidió que resolvieran una serie de problemas matemáticos sucesivamente más difíciles sin papel ni lápiz.

Después de estos "factores estresantes", las participantes hicieron una sesión de Yoga, caminaron sobre una cinta a un ritmo muy lento, diseñado para reflejar las demandas metabólicas de la sesión de Yoga, y también miraron videos neutros y bastante aburridos. Las tareas de cinta y video fueron diseñadas como condiciones de contraste para la sesión de Yoga.

Foto ©Freepik
Observaciones.

Una vez que se analizaron las muestras de sangre después del estudio, los investigadores vieron que las mujeres etiquetadas como "novatas" tenían un cuarenta y uno por ciento más altos los niveles de la “citocina proinflamatoria IL-6” que las "expertas".

"En esencia, las expertas entraron al estudio con niveles más bajos de inflamación que las novatas, y las expertas también pudieron limitar mejor sus respuestas al estrés que las novatas", explicó Kiecolt-Glaser.

Los investigadores no encontraron las diferencias que esperaban entre las principiantes y expertas en sus respuestas fisiológicas a la sesión de Yoga.

La coautora Lisa Christian, profesora asistente de psicología, psiquiatría y obstetricia y ginecología, sugirió una posible razón:

"Las posturas de Yoga que utilizamos fueron elegidas entre aquellas que se pensaban que eran restauradoras o relajantes. Tuvimos que limitar los movimientos para que las principiantes las pudieran realizar tan bien como las expertas”.

"Parte del problema de clasificar exactamente qué hace que el Yoga sea efectivo para reducir el estrés es que si intentas descomponerlo en sus elementos constitutivos, como los movimientos o la respiración, es difícil decir qué cosa en particular está causando el efecto", dijo Christian, ella misma instructora de Yoga.


Conclusiones.

Ron Glaser, coautor y profesor de virología molecular, inmunología y genética médica, dijo que el estudio tiene algunas implicaciones bastante claras para la salud.

"Sabemos que la inflamación juega un papel importante en muchas enfermedades. El Yoga parece ser una forma simple y agradable de agregar una intervención que podría reducir los riesgos de desarrollar enfermedades cardíacas, diabetes y otras enfermedades relacionadas con la edad", dijo. "Esto es algo sencillo que las personas pueden hacer para ayudar a reducir sus riesgos de enfermedad".

Bill Malarkey, profesor de medicina interna y coautor del estudio, mencionó la inflexibilidad que habitualmente conlleva el envejecimiento. "Los músculos se acortan y se tensan con el tiempo, principalmente debido a la inactividad", dijo. "El estiramiento y el ejercicio que viene con el Yoga en realidad aumenta la flexibilidad de una persona y eso, a su vez, permite la relajación que puede reducir el estrés".

Malarkey considera que la adopción de Yoga u otro ejercicio similar por parte de las personas es una de las soluciones clave para nuestra actual crisis de atención médica. "Las personas necesitan ser educadas sobre esto. Deben asumir la responsabilidad de su salud y de cómo viven. Hacer Yoga y actividades similares pueden marcar la diferencia". Como médico clínico, dice, "Gran parte de mi tiempo lo paso tratando de hacer que la gente disminuya la velocidad".

Fuente: ScienceDaily

Artículo original en Inglés escrito por Earle Holland sobre materiales proporcionados por la Universidad Estatal de Ohio >> www.sciencedaily.com/releases/2010/01/100111122643.htm




11 oct. 2019

Encontrarse con uno mismo puede ser uno de los mayores temores.

por Pablo Rego | Son muchas las razones por las que las personas que desconocen el Yoga dicen no practicarlo: “que es aburrido”, “que no me engancho”, “que me duele alguna parte del cuerpo”, “que me cuesta concentrarme”, “que es demasiado suave” o “demasiado fuerte”, “que me da frío” o “calor”, “que me dijo alguien que no era bueno para algo” y un largo etcétera que puede reforzar ideas negativas. Pero es muy difícil escuchar decir “no puedo quedarme en silencio”, “me dan miedo mis propios pensamientos”, “no sé cómo permanecer una hora prestando atención a mí mismo” o “me atormenta no distraerme de mi propio ser”, poniendo en segundo lugar las razones superficiales para quedarse y aprender sobre el propio cuerpo, la propia mente y la propia dimensión espiritual.

Foto ©Freepik

Lo diferente, lo mejor o lo peor de practicar Yoga.

Cuando las personas se acercan a Yoga desde un lugar cargado de prejuicios suelen darle el gusto a los demás, incluso al profesor o instructor con el que se han encontrado y al que no han podido evitar más, tomando una o dos clases para crear, con la excusa de haberlo experimentado, una nueva idea que utilizar cuando le pregunten “por qué no practicas Yoga”

Llegar a un sitio en el que no se impulsa a las personas a competir, ni se crean ambientes para aturdirse o exacerbar los egos, puede ser la panacea para quienes están hartos de esos valores de la sociedad. Pero algunos, o muchos, si en torno a la actividad que van a realizar (en este caso la sesión de yoga) faltan la mirada hacia el afuera o la mirada del otro, el conseguir ser el mejor, más rápido, más lindo o más perfecto, se encuentran perdidos y les cuesta encontrar su lugar.

Aquellos que tienen problemas de salud debido a la gran exigencia que hacen del cuerpo físico toda vez que descargan en el cuerpo emociones relacionadas con la necesidad de aceptación o la competencia, con la frustración o la apariencia, deben cambiar mucho el punto de vista de lo que es “estar saludable”, especialmente en lo referente a los condicionamientos mentales.

En eso se basan los prejuicios, en creer de antemano que estamos haciendo lo correcto sin observar que si tenemos problemas, a lo mejor no estamos tan acertados en lo que pensamos. Y como uno de los objetivos de Yoga es desbaratar las estructuras mentales para permitirnos realizar otras experiencias, la fuerza de las ideas preconcebidas hacen que, aun intentándolo, la práctica de Yoga no encaje para nada en esas ideas.


Comprender que los dolores y enfermedades son mensajes que debemos escuchar.

Pero muchas de las personas que llegan a la práctica de Yoga lo hacen con algún problema que resolver, luego de buscar en otros sitios respuestas que sólo los conceptos y la filosofía que respaldan una disciplina como Yoga les van a ofrecer. Es en esas diferencias con el resto de las actividades que está la puerta de entrada al universo de las respuestas.

Las ideas rígidas, muchas veces heredadas, van tallando el cuerpo físico. Esas ideas generan un filtro a través del cual creemos que lo bueno es sólo aquello que determinados seres o estamentos convalidan y desde allí elegimos la manera de realizar actividad física o intentamos encontrar un equilibrio emocional o mental sin observar que son esas mismas ideas las que nos llevan a enfermarnos o lesionarnos.

El cuerpo físico se va deteriorando, pasamos de unos simples dolores a dolencias crónicas, de situaciones estacionales a permanentes y en ese proceso insistimos con el punto de vista y con la manera de hacer las cosas, repitiendo los patrones que nos conducen a la enfermedad.

Se nos desalinea la columna vertebral, creamos tensiones en determinadas partes del cuerpo, siempre las mismas contracturas, puede que lleguemos a una intervención quirúrgica con la intención de corregir algunos trastornos. Se nos desordena el funcionamiento de los órganos de la respiración o de la digestión, sufrimos de tendinitis en los hombros o en las caderas y realizamos actividad física con la influencia de la misma carga emocional que nos lleva a esas situaciones. El descontrol de nuestra mente nos lleva a la preocupación u obsesiones recurrentes que devienen luego en ansiedad y pánico y queremos salir del laberinto usando los mismos elementos con que lo hemos construido.  

Si vivimos el día a día desde el rencor, el revanchismo, la reacción, reforzando la creencia de que conseguiremos algo bueno intentando alcanzar las cosas por la fuerza o a través de ella, si percibimos todo como una carrera y una competencia, en donde unos son los buenos y otros los malos, unos ganadores y otros perdedores, estaremos compitiendo aunque no sea necesario y nos desequilibraremos, aun cuando estemos realizando actividad física.

Aunque el cuerpo nos hable a través de los dolores o las enfermedades que pueden crearse a partir de esas estructuras basadas en ideas, creencias o hábitos, podemos llegar a creer que por el mismo camino que nos desequilibramos y desarmonizamos vamos a lograr encausar nuestra salud. Aunque parezca obvio decirlo, así sólo lograremos más desarmonía y un estado menos saludable.

Foto ©Freepik

El hábito del silencio y la quietud.

Llegar a Yoga con la idea de que allí las cosas deberían ser de una u otra manera es perdernos la oportunidad de aprender algo esencial y es que las ideas pueden ser descartadas. Pero si dedico gran parte de mi día a reforzar unas estructuras mentales, desecharlas me va a resultar un sacrilegio.

La invitación a soltar creencias y perjuicios para tratar de percibir desde el silencio, sin el impulso de correr o competir, puede resultarnos violento y asfixiante, sobre todo si no alcanzamos a vislumbrar un plan B similar al que traíamos de casa, detrás de esa invitación.

El desconocimiento de cómo es permanecer en silencio o en un estado de quietud, aunque pasen muchas cosas en un plano sutil que nos cueste ver al principio, hace que quienes nunca antes hayan estado en esa situación se sientan completamente perdidos y desarmados, cuando la sesión de Yoga pasa por momentos de relajación, contemplación o permanencia en quietud en una postura.


Es en esas situaciones, aparentemente pequeñas e inofensivas, que muchos aspirante a practicantes o iniciantes se apegan a las ideas de todo lo demás (que no es otra cosa que lo que los está enfermando) para justificarse y argumentar todo tipo de situaciones hasta convencerse de que Yoga no es para ellos. En el silencio y la quietud afloran los miedos, las inseguridades o las situaciones sin resolver. Y el camino de autoconocimiento que es Yoga muchas veces comienza por ahí, por la superación de aquello que ignoramos u ocultamos de nosotros mismos.

Por el contrario, quien llega cansado de sus propias dificultades y de los recursos que la sociedad le brinda para aturdirse y distraerse de sí mismo, quien ha llegado a comprender que necesita una guía o ayuda para aprender a hacer otras cosas, quien está dispuesto a cambiar y soltar los patrones tóxicos, comprende rápidamente que los recursos y situaciones que el Yoga le ofrece son la manera de cambiar el enfoque de todo lo conocido para, con tiempo y paciencia, desarticular los conceptos mentales que llevan al desequilibrio.

No se puede forzar a alguien a hacer lo que no comprende. No puede saberse cuál de los golpes será el último. Cuando aquel que cree que sus ideas son más valiosas que su salud llega al límite del orgullo y se rinde ante la posibilidad de cambiar para romper el círculo vicioso, el Yoga estará allí con sus miles de años de sabiduría para mostrarles el camino de la tolerancia, el respeto de sí mismo y la posibilidad de tomar la decisión de dejar de luchar para fluir con el devenir de las circunstancias, sin perder de vista el centro del equilibrio mental y emocional que nos mantiene más cerca de la salud.

©Pablo Rego
Profesor de Yoga
Terapeuta holístico
Diplomado en Medicina Ayurveda de India

Entrada destacada

Clase online de Yoga gratis desde EEUU y ayuda a ONG que lucha contra enfermedades mentales.

Acercar Yoga al tratamiento de la salud mental. Foto ©  Freepik por Pablo Rego | Durante el mes de la Consciencia de la Salud Mental...