1 nov. 2019

Sincroniza la mente y el corazón con el sonido primordial “OM”

por Pablo Rego | La pronunciación del sonido “OM” se ha vuelto un arquetipo que se ha difundido por toda nuestra cultura acompañando al meditador sentado que inevitablemente se relaciona con Yoga o la práctica de la meditación. Pero este vínculo con la vibración energética más sagrada y pura es tan simple como profundo y su utilización resulta una invocación al origen de la existencia y a la presencia de lo que ES, más allá del tiempo y de la mente humana.


Cuando pronunciamos “OM” creamos una vibración que se sincroniza con la Consciencia Universal. Esas frecuencias de energía están presentes más allá de nuestra comprensión intelectual o nuestras creencias. Pronunciar “OM” con un sentimiento de conexión que nos vincule con la esencia de la Vida es abrir las puertas a las dimensiones más sutiles de nuestra manifestación, como seres energéticos y conscientes que somos.

Conexión corazón-mente

El cuerpo físico es una caja de resonancia. Cuando luego de una inhalación profunda dejamos salir lentamente el aire y hacemos vibrar las cuerdas vocales induciéndolas a crear el sonido “O” (al que luego le sumaremos la vibración “M”), podemos conducir esa vibración hacia el pecho en donde el tórax resonará y el sonido vibrará perfectamente.

Si al hacer vibrar el pecho conectamos con nuestro Anahata Chakra ó centro de energía emocional podremos sincronizar la vibración de esa zona del cuerpo y especialmente del corazón con la consciencia del Amor, que es la frecuencia con la que se manifiesta la Consciencia Universal a través de nuestro Ser.     

Una vez establecida esa conexión, podemos llevar la vibración a través del cuerpo físico hacia la cabeza, en donde iremos transformando la “O” en una “M” que haremos vibrar en el cráneo para sincronizar la frecuencia vibratoria del “OM” con la zona de alta frecuencia de nuestro cuerpo energético, activando los chakras superiores.

Para conseguir comunicar conscientemente ambas zonas, emocional y mental o corazón y cerebro en el plano físico, es importante mantener la vibración sin interrupciones prestando atención a cómo ésta va recorriendo el cuerpo físico, como si una sola cuerda se mantuviera en vibración mientras el “OM” se halla presente.


Intención

Lo que sentimos mientras pronunciamos “OM” o cuando se produce cualquier pensamiento o acción en nuestra vida, conduce la energía hacia una manifestación vibracional determinada, influyendo en nuestro mundo sutil y a través de él, en nuestro mundo físico.

De la misma forma que produciendo pensamientos destructivos o negativos podemos crear enfermedades o boicotear nuestras propias creaciones (algo completamente demostrado ya en estos tiempos), conectando con imágenes creativas o positivas reforzaremos aquellos factores que pueden inspirarnos y ayudarnos a alcanzar estados de serenidad o la fuerza necesaria para resolver dificultades o crear nuevas realidades.

Si al pronunciar “OM” nuestra intención es la de liberarnos de todo pensamiento y prejuicio y abrimos nuestra consciencia a la influencia de la Consciencia Universal, de la que somos parte aunque podamos olvidarnos durante grandes lapsos de tiempo, esa fuerza omnipresente atravesará libremente nuestro cuerpo y se manifestará con toda su pureza y fuerza transformadora en nuestras vidas.

La práctica del “OM” puede ser tan potente como nos lo permitamos y dejarnos llenar por lo que la vibración de nuestro “OM” más perfecto produciéndose en el cuerpo sea capaz de atraer es, sin lugar a dudas, la forma más simple y potente de conectar con la presencia esencial, eterna e infinita de la existencia.


¿Qué es OM?

Desde el origen de los tiempos el Ser humano expresa su relación con la materia. Todas las religiones hablan del sonido (verbo) como fuente energética de toda la creación. El estudio cuántico del comportamiento de la materia y su densidad comienzan a explicarnos en la actualidad esas lecturas milenarias que el Ser humano ha hecho siempre de su entorno sutil, de la conducta de la materia, su origen y desarrollo multidimensional.
Para el universo intelectual del Yoga, ese sonido original y originario es Om. Su símbolo en Sánscrito (silabario Devangari) es

También expresado de manera deconstruida en tres elementos a+u =O y m=M ó AUM, representa también la base del equilibrio o la presencia de la manifestación de la materia, la tercera dimensión, en la que los humanos nos manifestamos como seres materiales, en un cuerpo físico que se desarrolla en el tiempo hasta su degradación  a lo largo de nuestras vidas terrenas.


Como sonido primordial, la vibración que se produce al pronunciar el OM como mantra, nos reconecta con la esencia de TODO, con el origen de la existencia, con lo que está antes de todo lo explicable. Como mantra primordial, OM nos re-conecta con la consciencia pura y es por ello que muchos mantras, o pequeñas oraciones a diferentes manifestaciones energéticas o deidades, contienen el sagrado sonido OM en alguna de sus sílabas.



El mantra primordial OM, puede repetirse solo, una y otra vez, como en la meditación de los ciento ocho OM que se realiza en India cuando se pone el sol, o sólo algunas veces, como suele ocurrir en las sesiones de yoga, dejándose invadir por la vibración de su sonido.
OM tiene muchas más connotaciones y forma parte de innumerables textos y desarrollos del pensamiento humano, ya que es un sonido que nos acompaña desde hace miles de años o, quizá, millones.

Para quien se inicia en el conocimiento del Yoga, el sentido de la utilización de este mantra comienza a tener valor toda vez que el practicante se relaciona con esta sílaba poderosa que forma parte de las sesiones de Yoga, aunque sea, a modo de ritual, como mantra omnipresente o como vibración armonizadora del Ser. 


©Pablo Rego
Profesor de Yoga
Terapeuta holístico
Diplomado en Medicina Ayurveda de India



15 oct. 2019

Este estudio dice que Yoga disminuye las condiciones necesarias para la aparición de ciertas enfermedades típicas de la edad.

Según un estudio realizado en la Universidad Nacional de Ohio y publicado por la revista Psychosomatic Medicine, practicar Yoga regularmente puede disminuir los niveles de una sustancia presente en la sangre y reducir así la inflamación que aumenta debido al envejecimiento normal y al estrés. Esta sustancia suele estar presente en sangre en gran cantidad cuando aparecen enfermedades cardíacas, diabetes, artritis y otras dolencias relacionadas con la edad.

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Los investigadores, a través del estudio realizado con cincuenta mujeres, demostraron que las que practicaban Yoga de forma habitual tenían cantidades más bajas de la sustancia “citocina interleucina-6” (IL-6) en la sangre. Estas mujeres fueron sometidas a situaciones de estrés en el laboratorio y también mostraron aumentos menores de IL-6 en comparación con otras que tenían la misma edad y peso, pero que no eran practicantes de Yoga.

La IL-6 es una parte importante de la respuesta inflamatoria del cuerpo y está implicada en enfermedades cardíacas, derrames cerebrales, diabetes tipo 2, artritis y una serie de otras enfermedades debilitantes relacionadas con la edad. La reducción de la inflamación puede proporcionar beneficios sustanciales para la salud a corto y largo plazo, sugieren los investigadores.

"Además de tener niveles más bajos de inflamación antes de la experiencia del estrés, también vimos respuestas inflamatorias más bajas al estrés entre las practicantes de Yoga expertas en el estudio", explicó Janice Kiecolt-Glaser, profesora de psiquiatría y psicología y autora principal del estudio.

"Con suerte, esto significa que las personas eventualmente pueden aprender a responder con menos intensidad y fuerza a los factores estresantes en su vida cotidiana mediante el uso de Yoga y otras disciplinas o técnicas para reducir el estrés".


El Estudio.

Para el estudio, los investigadores reunieron a un grupo de cincuenta mujeres con un promedio de cuarenta y un años de edad. Se dividieron en dos grupos: "novatas", que habían tomado clases de Yoga o que practicaban en casa con videos de Yoga durante no más de seis a doce sesiones, y "expertas", que habían practicado Yoga una o dos veces por semana durante al menos dos años, por lo menos dos veces por semana durante el último año.

A cada una de las mujeres se le pidió que asistiera a tres sesiones en el Centro de Investigación Clínica de la Universidad a intervalos de dos semanas. Cada sesión comenzó con los participantes llenando cuestionarios y completando varias pruebas psicológicas para medir los niveles de ánimo y ansiedad. Así mismo se le colocó un catéter en un brazo a cada una, a través del cual se podían tomar muestras de sangre varias veces durante las tareas de investigación para una evaluación posterior.

Luego, durante las visitas, las participantes realizaron varias tareas diseñadas para aumentar sus niveles de estrés, como por ejemplo, sumergir el pie en agua extremadamente fría durante un minuto, después de lo cual se les pidió que resolvieran una serie de problemas matemáticos sucesivamente más difíciles sin papel ni lápiz.

Después de estos "factores estresantes", las participantes hicieron una sesión de Yoga, caminaron sobre una cinta a un ritmo muy lento, diseñado para reflejar las demandas metabólicas de la sesión de Yoga, y también miraron videos neutros y bastante aburridos. Las tareas de cinta y video fueron diseñadas como condiciones de contraste para la sesión de Yoga.

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Observaciones.

Una vez que se analizaron las muestras de sangre después del estudio, los investigadores vieron que las mujeres etiquetadas como "novatas" tenían un cuarenta y uno por ciento más altos los niveles de la “citocina proinflamatoria IL-6” que las "expertas".

"En esencia, las expertas entraron al estudio con niveles más bajos de inflamación que las novatas, y las expertas también pudieron limitar mejor sus respuestas al estrés que las novatas", explicó Kiecolt-Glaser.

Los investigadores no encontraron las diferencias que esperaban entre las principiantes y expertas en sus respuestas fisiológicas a la sesión de Yoga.

La coautora Lisa Christian, profesora asistente de psicología, psiquiatría y obstetricia y ginecología, sugirió una posible razón:

"Las posturas de Yoga que utilizamos fueron elegidas entre aquellas que se pensaban que eran restauradoras o relajantes. Tuvimos que limitar los movimientos para que las principiantes las pudieran realizar tan bien como las expertas”.

"Parte del problema de clasificar exactamente qué hace que el Yoga sea efectivo para reducir el estrés es que si intentas descomponerlo en sus elementos constitutivos, como los movimientos o la respiración, es difícil decir qué cosa en particular está causando el efecto", dijo Christian, ella misma instructora de Yoga.


Conclusiones.

Ron Glaser, coautor y profesor de virología molecular, inmunología y genética médica, dijo que el estudio tiene algunas implicaciones bastante claras para la salud.

"Sabemos que la inflamación juega un papel importante en muchas enfermedades. El Yoga parece ser una forma simple y agradable de agregar una intervención que podría reducir los riesgos de desarrollar enfermedades cardíacas, diabetes y otras enfermedades relacionadas con la edad", dijo. "Esto es algo sencillo que las personas pueden hacer para ayudar a reducir sus riesgos de enfermedad".

Bill Malarkey, profesor de medicina interna y coautor del estudio, mencionó la inflexibilidad que habitualmente conlleva el envejecimiento. "Los músculos se acortan y se tensan con el tiempo, principalmente debido a la inactividad", dijo. "El estiramiento y el ejercicio que viene con el Yoga en realidad aumenta la flexibilidad de una persona y eso, a su vez, permite la relajación que puede reducir el estrés".

Malarkey considera que la adopción de Yoga u otro ejercicio similar por parte de las personas es una de las soluciones clave para nuestra actual crisis de atención médica. "Las personas necesitan ser educadas sobre esto. Deben asumir la responsabilidad de su salud y de cómo viven. Hacer Yoga y actividades similares pueden marcar la diferencia". Como médico clínico, dice, "Gran parte de mi tiempo lo paso tratando de hacer que la gente disminuya la velocidad".

Fuente: ScienceDaily

Artículo original en Inglés escrito por Earle Holland sobre materiales proporcionados por la Universidad Estatal de Ohio >> www.sciencedaily.com/releases/2010/01/100111122643.htm




11 oct. 2019

Encontrarse con uno mismo puede ser uno de los mayores temores.

por Pablo Rego | Son muchas las razones por las que las personas que desconocen el Yoga dicen no practicarlo: “que es aburrido”, “que no me engancho”, “que me duele alguna parte del cuerpo”, “que me cuesta concentrarme”, “que es demasiado suave” o “demasiado fuerte”, “que me da frío” o “calor”, “que me dijo alguien que no era bueno para algo” y un largo etcétera que puede reforzar ideas negativas. Pero es muy difícil escuchar decir “no puedo quedarme en silencio”, “me dan miedo mis propios pensamientos”, “no sé cómo permanecer una hora prestando atención a mí mismo” o “me atormenta no distraerme de mi propio ser”, poniendo en segundo lugar las razones superficiales para quedarse y aprender sobre el propio cuerpo, la propia mente y la propia dimensión espiritual.

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Lo diferente, lo mejor o lo peor de practicar Yoga.

Cuando las personas se acercan a Yoga desde un lugar cargado de prejuicios suelen darle el gusto a los demás, incluso al profesor o instructor con el que se han encontrado y al que no han podido evitar más, tomando una o dos clases para crear, con la excusa de haberlo experimentado, una nueva idea que utilizar cuando le pregunten “por qué no practicas Yoga”

Llegar a un sitio en el que no se impulsa a las personas a competir, ni se crean ambientes para aturdirse o exacerbar los egos, puede ser la panacea para quienes están hartos de esos valores de la sociedad. Pero algunos, o muchos, si en torno a la actividad que van a realizar (en este caso la sesión de yoga) faltan la mirada hacia el afuera o la mirada del otro, el conseguir ser el mejor, más rápido, más lindo o más perfecto, se encuentran perdidos y les cuesta encontrar su lugar.

Aquellos que tienen problemas de salud debido a la gran exigencia que hacen del cuerpo físico toda vez que descargan en el cuerpo emociones relacionadas con la necesidad de aceptación o la competencia, con la frustración o la apariencia, deben cambiar mucho el punto de vista de lo que es “estar saludable”, especialmente en lo referente a los condicionamientos mentales.

En eso se basan los prejuicios, en creer de antemano que estamos haciendo lo correcto sin observar que si tenemos problemas, a lo mejor no estamos tan acertados en lo que pensamos. Y como uno de los objetivos de Yoga es desbaratar las estructuras mentales para permitirnos realizar otras experiencias, la fuerza de las ideas preconcebidas hacen que, aun intentándolo, la práctica de Yoga no encaje para nada en esas ideas.


Comprender que los dolores y enfermedades son mensajes que debemos escuchar.

Pero muchas de las personas que llegan a la práctica de Yoga lo hacen con algún problema que resolver, luego de buscar en otros sitios respuestas que sólo los conceptos y la filosofía que respaldan una disciplina como Yoga les van a ofrecer. Es en esas diferencias con el resto de las actividades que está la puerta de entrada al universo de las respuestas.

Las ideas rígidas, muchas veces heredadas, van tallando el cuerpo físico. Esas ideas generan un filtro a través del cual creemos que lo bueno es sólo aquello que determinados seres o estamentos convalidan y desde allí elegimos la manera de realizar actividad física o intentamos encontrar un equilibrio emocional o mental sin observar que son esas mismas ideas las que nos llevan a enfermarnos o lesionarnos.

El cuerpo físico se va deteriorando, pasamos de unos simples dolores a dolencias crónicas, de situaciones estacionales a permanentes y en ese proceso insistimos con el punto de vista y con la manera de hacer las cosas, repitiendo los patrones que nos conducen a la enfermedad.

Se nos desalinea la columna vertebral, creamos tensiones en determinadas partes del cuerpo, siempre las mismas contracturas, puede que lleguemos a una intervención quirúrgica con la intención de corregir algunos trastornos. Se nos desordena el funcionamiento de los órganos de la respiración o de la digestión, sufrimos de tendinitis en los hombros o en las caderas y realizamos actividad física con la influencia de la misma carga emocional que nos lleva a esas situaciones. El descontrol de nuestra mente nos lleva a la preocupación u obsesiones recurrentes que devienen luego en ansiedad y pánico y queremos salir del laberinto usando los mismos elementos con que lo hemos construido.  

Si vivimos el día a día desde el rencor, el revanchismo, la reacción, reforzando la creencia de que conseguiremos algo bueno intentando alcanzar las cosas por la fuerza o a través de ella, si percibimos todo como una carrera y una competencia, en donde unos son los buenos y otros los malos, unos ganadores y otros perdedores, estaremos compitiendo aunque no sea necesario y nos desequilibraremos, aun cuando estemos realizando actividad física.

Aunque el cuerpo nos hable a través de los dolores o las enfermedades que pueden crearse a partir de esas estructuras basadas en ideas, creencias o hábitos, podemos llegar a creer que por el mismo camino que nos desequilibramos y desarmonizamos vamos a lograr encausar nuestra salud. Aunque parezca obvio decirlo, así sólo lograremos más desarmonía y un estado menos saludable.

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El hábito del silencio y la quietud.

Llegar a Yoga con la idea de que allí las cosas deberían ser de una u otra manera es perdernos la oportunidad de aprender algo esencial y es que las ideas pueden ser descartadas. Pero si dedico gran parte de mi día a reforzar unas estructuras mentales, desecharlas me va a resultar un sacrilegio.

La invitación a soltar creencias y perjuicios para tratar de percibir desde el silencio, sin el impulso de correr o competir, puede resultarnos violento y asfixiante, sobre todo si no alcanzamos a vislumbrar un plan B similar al que traíamos de casa, detrás de esa invitación.

El desconocimiento de cómo es permanecer en silencio o en un estado de quietud, aunque pasen muchas cosas en un plano sutil que nos cueste ver al principio, hace que quienes nunca antes hayan estado en esa situación se sientan completamente perdidos y desarmados, cuando la sesión de Yoga pasa por momentos de relajación, contemplación o permanencia en quietud en una postura.


Es en esas situaciones, aparentemente pequeñas e inofensivas, que muchos aspirante a practicantes o iniciantes se apegan a las ideas de todo lo demás (que no es otra cosa que lo que los está enfermando) para justificarse y argumentar todo tipo de situaciones hasta convencerse de que Yoga no es para ellos. En el silencio y la quietud afloran los miedos, las inseguridades o las situaciones sin resolver. Y el camino de autoconocimiento que es Yoga muchas veces comienza por ahí, por la superación de aquello que ignoramos u ocultamos de nosotros mismos.

Por el contrario, quien llega cansado de sus propias dificultades y de los recursos que la sociedad le brinda para aturdirse y distraerse de sí mismo, quien ha llegado a comprender que necesita una guía o ayuda para aprender a hacer otras cosas, quien está dispuesto a cambiar y soltar los patrones tóxicos, comprende rápidamente que los recursos y situaciones que el Yoga le ofrece son la manera de cambiar el enfoque de todo lo conocido para, con tiempo y paciencia, desarticular los conceptos mentales que llevan al desequilibrio.

No se puede forzar a alguien a hacer lo que no comprende. No puede saberse cuál de los golpes será el último. Cuando aquel que cree que sus ideas son más valiosas que su salud llega al límite del orgullo y se rinde ante la posibilidad de cambiar para romper el círculo vicioso, el Yoga estará allí con sus miles de años de sabiduría para mostrarles el camino de la tolerancia, el respeto de sí mismo y la posibilidad de tomar la decisión de dejar de luchar para fluir con el devenir de las circunstancias, sin perder de vista el centro del equilibrio mental y emocional que nos mantiene más cerca de la salud.

©Pablo Rego
Profesor de Yoga
Terapeuta holístico
Diplomado en Medicina Ayurveda de India

4 oct. 2019

Video: Ejercicios simples para activar y aliviar las piernas - Yoga con Pablo Rego.

Aprende a activar el metabolismo y liberar la tensión de las articulaciones de las piernas realizando estos simples ejercicios que Pablo Rego te explica paso a paso en este tutorial.






26 sept. 2019

La nueva música de Alejandro Santoyo, creada para soñar en un futuro mejor.


por Pablo Rego | El virtuoso pianista, compositor y arreglista norteamericano Alejandro Santoyo presenta su trabajo discográfico “Dreams for a better tomorrow” (Sueños para un mañana mejor), con melodías de su autoría interpretadas en piano y con diferentes orquestaciones diseñadas para crear climas que buscan conmover e inspirar al oyente con la intención de proyectarlo hacia el mañana desde la introspección, el idealismo, el bienestar y el amor.

El clima de este álbum de larga duración, que consta de dieciocho temas originales, va cambiando mientras atraviesa diferentes paisajes, contando historias en relación con la cultura humana, experiencias personales, descubrimientos espirituales o creando ideas positivas, a través de la representación de elementos de alta vibración energética, para que se concreten en la creación  de un futuro mejor. La música pasa por el intimismo del piano solo, por orquestaciones sutiles entorno a melodías emotivas o por el despliegue de grandes creaciones sonoras de estilo épico.

Los distintos temas propuestos para este recorrido llamado “Dreams for a better tomorrow, que mantiene un sonido de permanente alta frecuencia, son el resultado de la búsqueda y experiencias de Alejandro Santoyo, quien estudió el prestigioso Berkley College of Music en Boston y en la Universidad de Nuevo México en Albuquerque, en donde obtuvo su Maestría en Teoría y Composición Musical.    


Santoyo ha realizado conciertos en solitario para audiencias entusiastas, incluidos grandes lugares como el Festival Internacional Maya en Yucatán y el Centro Nacional de las Artes en la Ciudad de México. En los Estados Unidos, ha escrito música para PBS-TV y ha compuesto música para dramas de Shakespeare, como "Macbeth" y "Romeo y Julieta", que tocó en vivo durante las representaciones. El 12 de diciembre de 2018, la Orquesta sinfónica de DMA interpretó la Sinfonía de Santoyo, "Juego de niños", en el Auditorio Baldwin de la Universidad de Duke, y recibió una gran ovación.

Además de su talento como ejecutante del piano y como multi-instrumentista, en “Dreams for a better tomorrow” se hacen presentes sus influencias musicales provenientes de una amplia gama de compositores clásicos, incluidos Beethoven, Bach, Mozart y Rachmaninoff, pasando por compositores de películas como Hans Zimmer y Ennio Morricone o la inspiración proveniente de pianistas de jazz como Keith Jarrett y Chick Corea, pero también en artistas pop y música new age.

Alejandro Santoyo dice que tituló su nueva grabación “Dreams for a better tomorrow” porque “A través de mi música, quiero infundir esperanza en un futuro positivo para todos nosotros. Soy un soñador e idealista. Imaginar un mejor mañana es el primer paso antes de convertirlo en realidad. Por lo tanto, la intención de este álbum es generar emociones profundas, fomentar la introspección y generar un sentimiento de bienestar y amor. Está destinado a recordarnos un objetivo universal de aceptación y amabilidad. Cada pieza es una celebración de nuestras diferencias, así como un estímulo para unirnos".

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18 sept. 2019

Posturas desintoxicantes de Yoga que todos pueden hacer.


por Pablo Rego | A través de sus diversas posturas, el Yoga físico produce diferentes efectos sobre el cuerpo. Practicando regularmente estas asanas se crean condiciones cada vez más profundas para que los diferente sistemas se activen y se produzca una limpieza del organismo que acabará siendo una desintoxicación masiva del cuerpo.

Sarvangasana

Conocida como “El paro de hombros” o “La vela”, Sarvangasana es una postura que ofrece, por sobre todas las cosas, una amplia gama de desintoxicación en diferentes áreas del cuerpo físico.

Cuando el cuerpo físico se pone, casi en su totalidad, de manera invertida la fuerza de la gravedad produce un efecto contrario al habitual. Si en las posiciones en las que permanecemos de manera natural, como estar de pie, sentados o acostados, los líquidos que fluyen por el organismo, al igual que los órganos y cada uno de los elementos que constituyen el cuerpo, caen atraídos por la fuerza de la gravedad hacia el centro de la Tierra, cuando ponemos los pies hacia el cielo la influencia de esas fuerzas actuarán de manera invertida en cada una de las células del cuerpo.

Este principio nos puede llevar a observar que la sangre que viaja por las venas de regreso hacia el corazón, por ejemplo en las piernas, al estar en una posición invertida lo hará a favor de la fuerza de la gravedad y no al contrario, como ocurre habitualmente.

Lo mismo ocurre con la linfa, el líquido que se va filtrando y ocupando el espacio intracelular para ser recogido luego por la red que interconecta los ganglios y que muchas veces queda atrapado y se acumula debido a la falta de actividad metabólica. También se da, principalmente en las piernas, una retención de líquidos típica que puede compensarse bastante al poner las piernas en alto, invirtiendo así la influencia de la fuerza de la gravedad.



Si observamos este efecto en, por ejemplo,  los intestinos en cuyos pliegues van acumulando toxinas, éstas se liberarán cuando la parte de estos órganos que suele estar hacia abajo quede hacia arriba, dejando caer su contenido.

Por este mismo principio la sangre que habitualmente debe “luchar” contra la fuerza de la gravedad para subir hasta la cabeza, al tener la parte alta del cuerpo por debajo de la línea del corazón el flujo de sangre irá  hacia la cabeza fácilmente, aumentando la renovación celular del cerebro, la piel del rostro, el cuero cabelludo  o los ojos. Es importante tener esto en cuenta e ir con mucho cuidado cuando practicamos posturas invertidas, sobre todo si se padece de hipertensión o problemas coronarios. Con control médico y la aplicación del sentido común, es posible ir dándole al cuerpo la oportunidad de instalarse en ciertas posiciones que pueden ser beneficiosas de todas formas.

Sarvangasana también influye en la respiración, ya que al quedar ubicados los pulmones por debajo de la línea del diafragma, éste último continúa funcionando, pero con la influencia invertida de la fuerza gravitacional que provoca otros efectos y condiciones de funcionamiento en el sistema. En este caso, al caer los pulmones sobre su parte alta, se crea una presión que provoca la hinchazón natural de esa zona, mientras que la presión que se da en la parte baja de los pulmones provocan una profunda renovación del aire.

Con los pies en dirección hacia el cielo y el apoyo en los hombros, en “El paro de hombros” se da una presión en la zona cervical que provoca la alineación de las vértebras, presionando la musculatura del entorno y liberando también allí líquidos que acabarán aliviando las típicas tensiones en la zona. En este área del cuerpo se da también una presión en la garganta que influye fuertemente en las glándulas tiroides y paratiroides que, al ser presionadas, son incentivadas ayudando así a la normalización de su funcionamiento, ayudando así a sanar dolencias allí.

¿Y qué pasa si no puedo hacer Sarvangasana?     

Si bien esta postura es tenida en gran estima por los practicantes de Yoga de todos los tiempos, para alcanzar su construcción se dan ciertas circunstancias que hace que en muchas ocasiones sea dificultoso armar, aunque sea, una media postura.

Por este motivo es importante disponer de alternativas que, una vez comprendido el funcionamiento de “El Paro de Hombros” o por lo menos comprender qué es lo que buscamos con su práctica, nos ofrezcan los mismos beneficios.

Buscando entonces cómo conseguir desintoxicar completamente el cuerpo físico de una manera similar a la conseguida a través de Sarvsnagasana, tenemos a disposición posturas como Parvatasana, conocida como “La Carpa”, “La Tienda” o “La V Invertida” (que se realiza apoyando las manos y los pies en el suelo con las caderas por encima del nivel de los hombros y tratando de estirar las piernas) que nos proporcionará, además de un fuerte estiramiento en toda la parte posterior, la inversión de la parte superior del cuerpo ya que desde la cintura hasta la cabeza estaremos cabeza abajo, con una inclinación menor que en Sarvangasana y en tensión, por lo que se recomienda siempre hacer varios intentos, descansando entre uno y otro para ir intensificando la experiencia de apoco. Para llegar a permanecer, por ejemplo, un minuto en la postura, podemos hacer unos tres intentos de veinte segundos intensificando cada vez el estiramiento, pero teniendo presente que, en este caso, estamos buscando un efecto en particular que es el de la inversión de la parte alta del cuerpo.

Práctica de la postura de "La Carpa" en una clase de Yoga al aire libre en Vedia, Provincia. de Buenos Aires, Argentina.

Para obtener los efectos que conseguimos cuando ponemos las piernas en alto disponemos de varias posturas. Urdhva Prasarita Padasana o “Postura de Piernas extendidas con los pies hacia arriba“ es una postura básica que no precisa mucha explicación y que puede practicarse simplemente poniendo las piernas a noventa grados del tronco, utilizando la fuerza de los músculos abdominales o tomándose las piernas por detrás; también se puede hacer manteniendo la espalda plana en el suelo y poniendo las piernas en alto contra la pared. Esta postura nos permitirá, además, una vez armada, relajar lo músculos de las piernas para que los líquidos fluyan, tal como ocurre en Sarvangasana.

Una variante interesante que proporciona un buen estiramiento de la zona posterior de las piernas, de los brazos y los omóplatos y ayuda a enderezar la columna vertebral es Alasyasansana o “El Perezoso”, que haremos con la espalda apoyada en el suelo, agarrando los pies con los dedos de las manos y levando las piernas a un estiramiento con los pies hacia arriba. Practicando esta variante, si bien puede dificultársenos estirar completamente las piernas, conseguiremos, de todas formas, ponerlas en alto. Esta postura se puede hacer con una cinta que pasaremos por debajo de las plantas de los pies a la altura de los metatarsos y de la que nos iremos colgando con las manos para mantener la tensión.


Práctica de la postura de "El perezoso" en una clase de Yoga al aire libre en Juan B. Alberdi, Provincia de Buenos Aires, Argentina.

A esta combinación de posturas que iremos haciendo de a una, con calma y relajando de ser necesario entre una y otra, podemos agregar, para aportar la dimensión del estiramiento en la zona cervical y la presión en el área de la garganta, un par de posturas interesantes que pueden practicarse una un día y otra otro día, dependiendo de las posibilidades de nuestro cuerpo. Estas son Zambukasana o “El Caracol” y Sasangasana o “La Liebre”. La primera tiene menos dificultades que la segunda, ya que se utiliza la fuerza de los brazos para sostener el cuerpo mientras que en la segunda se deposita peso sobre las cervicales por lo que es muy importante ser cuidadosos con su práctica, desechándola completamente si sufrimos de hernias discales o problemas graves en la zona cervical.

La postura de “El Caracol” se realiza boca abajo, apoyando los codos en el suelo en línea con los hombros, elevando así la parte alta del cuerpo, mientras las caderas y piernas, y eventualmente el abdomen, permanecen completamente apoyadas en el suelo. Sin mover la posición de los codos del suelo, apoyados justo debajo de los hombros, entrelazaremos los dedos de las manos e intentaremos llevar la zona alta de la cabeza hacia el suelo, extendiendo el cuello para poder sostener así la nuca con las manos que permanecen con sus dedos entrelazados. Una vez armada la postura soltaremos la tensión de todo el cuerpo menos de las partes que sostienen la postura, como los brazos y las manos, provocando así una extensión de la zona cervical sin hacer ningún esfuerzo.

Postura de "El Caracol" por Pablo Rego

La Liebre” se hace partiendo de la postura de "El niño", con las piernas flexionadas, apoyando las rodillas y empeines en el suelo, el abdomen sobre las piernas, los glúteos en los talones y la frente en el suelo. Para comenzar se mantienen también los brazos estriados hacia adelante con la palmas de las manos apoyadas en el suelo. Desde allí se eleva la cadera sin perder el contacto de la cabeza con el suelo. Llevando poco a poco el peso del cuerpo hacia la cabeza, se van elevando las caderas, rodando por el cuero cabelludo hasta acabar llevando el peso del cuerpo hacia la nuca, lo que inducirá al mentón a hundirse hacia la garganta, presionando esa zona y estirando la parte cervical de la columna vertebral y un poco más también. Puede inferirse de la práctica de esta postura que es intensa, que debe ser practicada con cuidado, preferentemente con ayuda y supervisión de un instructor o profesor, pero,  a efectos instructivos, queda claro que es una variante interesante, si no tenemos problemas cervicales, pero nos cuesta elevar las piernas para hacer Sarvangasana, para conseguir estirar el cuello y presionas la zona de las tiroides en la garganta.

Práctica avanzada de la postura de "La Liebre", sin apoyo de las manos en el suelo por Pablo Rego. 

Esta combinación de posturas, que podemos practicar durante una sesión de Hatha Yoga, Yoga Integral o cualquier variante de Yoga físico, o simplemente como una pequeña rutina desintoxicante, debe ser precedida por una activación del organismo y los músculos del cuerpo, como el Saludo al Sol o alguna otra rutina de movilidad inicial, y es recomendable luego realizar las contraposturas correspondientes y una relajación de al menos cinco minutos antes de continuar con las tareas habituales de nuestro día a día.

Es importante, por supuesto, tomar los recaudos pertinentes antes de practicar estas y todas las posturas de Yoga, realizarse las revisiones médicas correspondientes para asegurarnos que no tendremos inconvenientes y es muy recomendable asesorarse y pedir ayuda o buscar la supervisión de un profesor, instructor o guía especializado que nos guiará paso a paso y nos ayudará a corregir las posturas y prevenir dolencias o lesiones indeseadas.

©Pablo Rego
Profesor de Yoga
Terapeuta holístico                             
Diplomado en Medicina Ayurveda

31 ago. 2019

"Despierta (Awake)" documental sobre la vida de Yogananda.




Artículo Original publicado en Julio de 2016 al momento de su lanzamiento en cines con información detallada sobre su recorrido cinematográfico.



Awake" ó "Despierta" es un documental dedicado a la vida y las enseñanzas de Paramahansa Yogananda, autor del clásico espiritual "Autobiografía de un yogui" que vendió millones de ejemplares en todo el mundo y aún hoy es considerado como un libro de referencia para buscadores, filósofos y entusiastas del yoga. El material incluye entrevistas, una imaginería metafórica y narraciones.

Durante el mes de julio se está estrenando en España en versión doblada al español que cuenta con la gran voz del artista Rafael Álvarez El Brujo como narrador principal.

Se proyecta en as salas de los cines Yelmo de las principales ciudades. Se puede consultar la próximas sesiones en www.antropodocs.com/awakeyogananda/ , en www.yelmocines.es/ ó en www.youfeelm.com

Durante el mes de agosto de 2016 se estrenará a través de visionado online en vod.antropodocs.com y durante septiembre se estrenaré en Portugal.



Sinopsis 

El documental nos lleva de las ciudades santas en la India a la Divinity School de Harvard, con su laboratorio de física cuántica; del Centro para la Ciencia y Espiritualidad en la Universidad de Pennsylvania a un Centro Chopra en Carlsbad, California. 

"Awake" es la historia del anhelo constante de la humanidad: la búsqueda universal hacia la liberación del sufrimiento y en pos de la eterna felicidad. El documental, filmado durante tres años con la participación de treinta países de todo el mundo, explora la razón por la que millones de personas han vuelto su atención hacia dentro, en busca de la autorrealización.





Premios 


Premio del Público: Illuminate Film Festival, Arizona.
Premio de Cine Espiritual: Maui Film Festival, Hawai.
Premio Conscious Lifedel Conscious Life Expo, Los Ángeles.
Selección Oficial del Seattle International Film Festival.
Selección Oficial del Tel Aviv Spirit Film Festival.
Selección International Women´s Festival de Afganistán.


Ficha técnica 


Directoras: Paola Di Florio y Lisa Leeman
Productora: Counterpoint Films
Duración: 86 minutos
Idiomas: Inglés, Español Audio: 5.1 Surround

Fuente y más información en www.antropodocs.com/awakeyogananda/

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