19 oct. 2018

“Deva”, un recorrido espiritual en la voz de Deva Premal.



por Pablo Rego | Deva Premal, una de las cantantes devocionales más importantes del mundo, lanza su álbum homónimo, “Deva”, que se centra en su canto y refleja las muchas dimensiones de su alma y expresión musical, desde el comienzo de su viaje espiritual hasta el presente.

A pesar de que en este álbum se destacan las voces y la ejecución del tanpura (instrumento de cuerdas de la India) de Deva Premal, cabe destacar la presencia de los músicos con los que habitualmente graba y realiza sus giras: el productor ejecutivo Miten que aporta sus voces; Manose en bansuri (flauta de bambú de la India), voces, sansula, percusión, cuencos y campanas; y el productor Joby Baker en voces, piano, teclados, batería, percusión, bajo y guitarras. A ellos se une la gran Anoushka Shankar como invitada especial, tocando el sitar en dos canciones.

La primera composición original grabada de Deva Premal, “Seven Chakra Gayatri Mantra”, se presenta en “Deva” en dos versiones (una para comenzar el álbum y “Prabhu Mix” para cerrarlo). La grabación de este mantra sagrado se lanza en este álbum casi veinte años después de que grabara su versión innovadora del antiguo "Gayatri Mantra", que apareció en su primer álbum y recibió difusión en todo el mundo, elogiado por su mezcla de elementos tradicionales y modernos.

Desde el momento en que estuvo en el vientre de su madre y durante su infancia, el padre de Deva le cantó el "Gayatri Mantra" cada noche como una canción de cuna; este mantra ha desempeñado un papel metafísico en la vida de Deva Premal. Después de escuchar este mantra a mediados de la década de los ‘90, por primera vez desde su infancia, Deva superó espontáneamente su timidez con respecto a su voz y salió de las sombras; así pasó de ser una cantante de coros de las canciones devocionales de Miten a convertirse en la cantante principal de Deva Premal & Miten. Ese mantra sirvió de inspiración y fue la piedra basal que llevó a Deva a componer una nueva melodía para este nuevo álbum.

En el álbum “Deva”, la voz es alternativamente calmante y edificante, y lleva al oyente a estados más profundos de meditación, a un lugar de refugio y relajación consciente, sirviendo como un portal para la paz interior. Las canciones van desde los cantos seductores cantados con su compañero de vida Miten, hasta otros que presentan solos de flauta bansuri por el maestro nepalí Manose, todo ello incrustado en un paisaje musical creado por la instrumentación basada en el ritmo sensual del productor Joby Baker.

Entre los mantras incluidos en Deva” también están el "Prabhujee" de oración escrito por Pundit Ravi Shankar y presentando por su hija Anoushka Shankar en sitar. Otros mantras incluyen "Sarva Mangala" (celebrando el Sagrado Femenino) con invitados Richard Moody en violín y Felicity Baker en coros, "Buddham Sharanam" (buscando refugio en Buda), "Mahamantra" (un tributo al puro amor de Krishna y Radha) y "Vakratunda Mahakaya" (una invocación al Señor Ganesha para eliminar los obstáculos).

Deva Premal & Miten, además de ser pioneros en el género que han popularizado en todo el mundo, son nómadas modernos con la misión de compartir con la humanidad la medicina del mantra sánscrito. Con más de veinte años de experiencia cantando cánticos antiguos que inspiran meditación, yoga, control del estrés, masajes y sueño consciente, Deva Premal & Miten no sólo modelan una vida consciente espiritualmente, sino que también comparten herramientas poderosas para el bienestar, la plenitud mental y el crecimiento personal.


©Pablo Rego

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29 sept. 2018

Volver a Yoga.


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por Pablo Rego | Alejarse de la práctica de Yoga permite a la mente recrear barreras que quizá creíamos haber superado. El momento de conocer y acercarse por primera vez a la práctica de esta disciplina suele estar precedido de un camino, unas circunstancias que no se repetirán. Perder el rastro de esa senda es otra experiencia y retornarla un impulso desconocido que debemos transitar.

El Yoga y la mente.

En el artículo ¿Quéme impide comenzar a practicar Yoga? explico una serie de circunstancias que nos rodean cuando en alguna parte del Ser sabemos que nos va a hacer bien comenzar a hacer Yoga, pero todavía no hemos podido dar el paso para conocer la actividad e incorporarla a nuestros hábitos cotidianos como una herramienta de prevención de enfermedades, liberación de la tensión, equilibrio y desarrollo de nuestro mundo interior.

Pueden ser muchas las barreras que franqueemos para llegar a tomar la decisión de averiguar, preguntar y comenzar a asistir regularmente a clases de Yoga o conectar con la actividad de cualquier otra manera y conseguir realizar nuestra propia sadhana, pero, aunque consigamos dedicarnos a Yoga durante unas semanas o un par de meses, es muy probable que no consigamos llegar a desarmar las estructuras internas que nos impiden tomar consciencia de los mecanismos mentales que nos llevan a lugares insanos o poco felices.

La mente, que registra todo lo que hacemos incluida nuestra práctica de Yoga, puede estar desconcertada en la primera etapa de la práctica ya que nuestro cuerpo y las experiencias que vivimos en las sesiones son diferentes a todo lo conocido por ella hasta ahora. Cuando nos conectamos con la actividad aparece nueva información que debería ayudarnos a reestructurar la mente desde la consciencia y la voluntad para conseguir un cambio real y profundo.

Esta experiencia de la primera etapa es muy importante ya que si conseguimos comprender esos mecanismos nos quedará definitivamente clara la importancia de mantenernos dentro de ese estado que nos ayudará una y otra vez a desarmar las tácticas y estrategias de nuestra mente racional que siempre busca tener el control total de nuestro Ser.

Pero suele ocurrir que no siempre estamos del todo convencidos de que desactivar a la mente y sus artimañas es algo positivo. En muchas ocasiones no alcanza lo que nos pasa en la práctica de Yoga para compensar la fuerza que ejercen sobre nosotros el entorno y los años de  condicionamientos de nuestro mundo emocional.

De esta manera, aunque consigamos relajarnos y dejar de padecer algunos dolores físicos, en la etapa inicial de nuestra experiencia como practicantes de Yoga, no conseguimos ir más allá dado que al mismo tiempo que aprendemos las primeras rutinas de la disciplina la mente va creando nuevas excusas para volver al estado inicial de confusión, incorporando a los conflictos preexistentes nuevos elementos que puede ir creando a partir de la información que le vamos dando cuando practicamos.

Esa etapa inicial que nos permita trascender a la mente no es tarea fácil y puede llevar mucho tiempo, meses e incluso años. Trabajar en ello con convicción y compromiso es la manera de conseguir desarmar esa estructura compleja que puede gobernarnos y que es capaz de crear nuevos conflictos que incluyan Yoga sólo para evitar ser desactivada, creando miles de excusas para alejarnos de la práctica y haciéndonos perder el entusiasmo del comienzo.

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¿Por qué nos alejamos?

Son muchas las razones por las que llegamos a suspender la práctica habitual de Yoga, pero la primera razón es que no hemos llegado a hacer un trabajo lo suficientemente profundo como para comprender lo importante que es incorporar a nuestros hábitos la práctica de una actividad que nos ayuda a liberarnos de lo que nos enferma.

Las vacaciones, una mudanza, el nacimiento de un hijo, la enfermedad propia o de un pariente, el frío, el calor, los horarios familiares y hasta aquello que debería empujarnos a practicar más Yoga como el estrés o las preocupaciones laborales o económicas, son elementos muy válidos para que la mente cree una excusa y luego una razón sólida para alejarnos lo suficiente como para no encontrar luego el camino de regreso al simple hecho de extender la colchoneta para hacer unas posturas o echarnos en el suelo a mover un poco el cuerpo, a respirar y regresar a sentir esa experiencia única del Yoga.

Una vez que sucumbimos a las razones de la mente para hacer de todo menos Yoga es muy difícil que de la nada surja el impulso para comenzar. Incluso luego de mucho tiempo de práctica, si le damos tiempo a la mente para crear una estructura fuerte de pensamientos razonable, nos costará muchísimo dar el paso de volver a Yoga.

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Cómo recuperar la conexión.

Siempre es importante mantener viva la motivación que nos llevó por primera vez a experimentar la práctica: un problema de salud, dolores, estrés, problemas para gestionar la emociones, necesidad de cortar con todo como un cable a tierra, la necesidad de conectarnos con otras áreas de nuestro ser, la saturación del mundo que percibíamos y la necesidad de cambiar nuestro clima interior y un largo etcétera que cada uno puede describir a la perfección.

Cuando dejamos de practicar todas esas razones que nos llevaron hasta allí se van a transformar en utopías, ideales lejanos o en parte de las excusas para no volver. Aunque cueste creerlo así funciona nuestra mente racional. Pero esa contradicción es también la señal que debemos tener clara para impulsarnos a atravesar esos muros mentales que nos separan de la experiencia y consciente de la vida.

Es importante recordar que la mente no sufre, que funciona como un ordenador de información y que su mundo es ilusorio e intangible. En cambio, sufrimos las consecuencias de la actividad de la mente como  dolores físicos o emocionales que pueden llegar a transformarse en enfermedades y que se vuelven indelebles en alguna parte de nuestro espíritu si no nos liberamos de ello a través de alguna actividad específica como lo son el Yoga y la Meditación.

Si algo de vital importancia nos ha llevado a practicar Yoga es importante que recordemos el status “vital” de ese impulso, ya que esto definirá que es lo más importante. Algo que nos va a ayudar a tener una mejor calidad de vida (en el más amplio sentido del término, más allá del confort material, el bienestar económico o la posición social) no puede ser menos importante que las actividades que nos deprimen o nos quitan la energía vital.

La práctica de Yoga nos da la posibilidad de liberarnos del dolor físico o emocional, nos ayuda a aumentar nuestros niveles de comprensión del entorno y la tolerancia, creando un estado interno fundamental para decidir mejor qué decisiones nos conviene tomar y cuáles no.

Y esas consecuencias son las mismas que crean la lucha contra años de información para la creación de condicionamientos que no siempre podemos vencer. Esa pulseada puede ser dificultosa y llevar tiempo, pero es fundamental para transformar nuestro ser de cara a conseguir un equilibrio total y un estado salud sostenido. 

©Pablo Rego
Profesor de Yoga
Terapeuta holístico
Diplomado en Medicina Ayurveda de India


21 sept. 2018

Namasté, mantras mágicos y sanadores


por Pablo Rego | Con el título original de "Magical Healing Mantras", editado por primera vez en 1999 por New Earth Records, veinticinco talentosos artistas de todo el mundo crearon una colección de mantras dedicados a la visión del maestro espiritual, Osho

Namasté es una agrupación de músicos de todo el mundo reunidos para mezclar sus voces, guitarras, flautas, cítaras, tablas y un tarang para crear una memorable fusión musical Oriente-Occidente que es tanto exótica como familiar. 

Estos mantras mágicos y sanadores, incluido el "Gayatri Mantra", son tranquilizadores y espiritualmente nutritivos. Como parte de Namasté se destacan Sangeet (voz, guitarra, sitar, tarang); Gopal (voz, guitarra, sitar); Chaitanya (voz, guitarra); Parijat (guitarra); Bhola (flauta); Shantam (bansuri); Martina F, y más.

"Magical Healing Mantras" ha sido reeditado en varias ocaciones y se ha convertido en un clásico mundial de música para la práctica de yoga y meditación o como compañía para masajes, reiki y más actividades sanadores y de desarrollo espiritual. 

©Pablo Rego

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1 sept. 2018

Primavera, época de adaptación al calor.

Foto ©Freepik
por Pablo RegoLa primavera es una época de transición en la que el cuerpo humano se adapta paulatinamente al ambiente imperante, pasando de la frialdad y lentitud del invierno a un entorno de mayor actividad y energía. Ser conscientes de este proceso nos puede aportar estabilidad y armonía durante el tiempo que dura la transición y ayudar a experimentar un mejor periodo estival.

Transiciones

Así como la plenitud del invierno y el verano nos plantean un ambiente de cierta estabilidad climática, aunque extrema, teniendo la certeza de que, más allá de las variaciones propias de la zona que habitemos, serán el frío o el calor las referencias que tendremos que aceptar día a día, la primavera y el otoño son estaciones transicionales en las que vamos pasando de un estado a otro. Es por ello que durante estas estaciones, y sobre todo al comienzo de las mismas, tenemos la oportunidad de predisponernos de la mejor manera a las épocas de climas más intensos.

Aunque sea obvio decirlo, al comenzar la primavera dejamos atrás el invierno y sus condiciones, que producen una cierta “intoxicación” en el cuerpo producto de la ralentización del metabolismo, por los días cortos y el clima adverso para el movimiento o debido al tipo de comida que ingerimos, más pesada y calórica.

Un par de semanas antes del equinoccio de la primavera propiamente dicho, las condiciones ambientales empiezan a cambiar más notoriamente y es lógico empezar a modificar algunos hábitos. El cuerpo lo sabe, su regulación interior nos va a empezar a pedir otros alimentos o modificar nuestra rutina de ejercicios, dejar fluir la comunicación hacia el afuera y despojarnos de las rigideces incómodas de la época invernal.

Pero, como el tiempo frío nos modifica las estructuras internas y nos vuelve más emocionales, existe una predisposición a sostener unos estados internos, sobre todo mentales y emocionales, más acordes con el invierno que con la primavera que se aproxima, por lo que es importante ser conscientes de este período de transición observando esas conductas y permitiéndonos soltar esas rigideces para empezar a fluir hacia la desintoxicación general del Ser.

La desintoxicación se manifiesta naturalmente durante el comienzo de la primavera y, si no realizamos ninguna acción positiva y sanadora, puede que durante toda la estación, eliminando toxinas por lo que se hacen visibles alergias o mucosidades.

Al llegar el aumento de la temperatura, una presencia más fuerte del sol, el calentamiento de la parte de la Tierra que habitamos, percibimos una mayor influencia del elemento fuego, que se vuelve un aliado fundamental para elevar el poder digestivo de nuestro organismo y la depuración de nuestro cuerpo a través de, por ejemplo, el sudor.

Según Ayurveda (medicina tradicional de la India reconocida por la OMS) durante el invierno, la digestión, igual que las emociones y la influencia del medio ambiente, se ven afectados por lo que es normal que surjan desequilibrios. Es en el invierno que, por regla general, el Dosha Kapha (agua + tierra) aumenta. Este Dosha tiene las cualidades de ‘frío’, ‘líquido’, ‘pesado’ y ‘viscoso’. Dada una mayor presencia de estas características el cuerpo genera secreciones nasales  –“líquidos”, “viscoso”- durante varios días en primavera y la sensación de “pesadez” en la cabeza. También percibir un estado general de cansancio puede deberse a un exceso de Kapha.

Por ello es importante ayudar al organismo a regular su equilibrio, adecuando la alimentación, el ejercicio físico, atendiendo a las emociones y utilizando la respiración como herramienta de armonización natural.

La alimentación.

Siguiendo las enseñanzas milenarias del Ayurveda es importante sincronizarnos con el ambiente que nos rodea y prestar atención a los alimentos que tomamos en relación con los beneficios o perjuicios que puedan aportar a nuestro organismo.

Debemos dar prioridad a alimentos tibios que contengan los sabores picantes y astringentes y evitar los excesivamente dulces y fríos. Aun así, todos los sabores deben estar presentes en las comidas.

Esta recomendación es una generalidad específica para la primavera, ya que es importante conocer nuestro biotipo a través del cual Ayurveda nos va a dar una idea aún más amplia de lo que debemos comer cada uno. De todas formas estas recomendaciones generales nos serán útiles para orientarnos hacia unos hábitos que nos ayudarán a pasar mejor del invierno al verano.

A medida que nos aproximemos al verano, es importante reducir el picante, ya que es un sabor relacionado con el elemento fuego, elemento éste que estará presente en plenitud en la estación veraniega.
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La dieta

Lo que es importante en primavera es una dieta ligera, templada y fortalecedora del poder digestivo.

El desayuno debe ser liviano dado que el metabolismo se encuentra lento y no podrá digerir una ingesta pesada por la mañana. Al necesitar menos calorías, podemos comenzar el día con un desayuno liviano e ir agregando estructura a lo que comamos más adelante durante el día.

Es recomendable comenzar el día con un té que active la digestión donde estén presentes los sabores “picante” y “astringente”, como por ejemplo una decocción de jengibre con un poco de limón y miel (no añadir la miel hasta que el té esté para ser bebido ya que puede ser toxica a altas temperaturas)

Esta decocción de jengibre y limón se puede tomar también una hora antes del almuerzo para depurar y activar el metabolismo, sólo que en lugar de agregarle miel se le puede agregar una pizca de sal marina.

La comida del almuerzo será más apropiada para este tiempo con la presencia de especias como comino, cilantro, cúrcuma, jengibre, pimienta, clavo, canela  y algo de sal marina.

Para cerrar el círculo del día se recomienda no cenar tarde e ingerir algo liviano y caliente, como por ejemplo sopas de hortalizas o de arroz que puede combinarse con una sopa ligera de lentejas amarillas.

Es importante no superponer comidas y dejar pasar más tiempo entre ellas que lo que habitualmente se hace en invierno. Esperar lo suficiente y activar el metabolismo con un té un buen rato antes de la siguiente ingesta es importante para ayudar al cuerpo a recuperar su fuego digestivo.

A medida que los días se vayan haciendo más cálidos se recomienda aumentar progresivamente las comidas templadas y reducir las calientes. 

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Actividad física

La realización de ejercicio debe estar presente durante todo el año, pero es muy importante hacerlo en primavera. Las estaciones intermedias nos permiten realizar todo el abanico de ejercicios sin padecer frío o calor excesivo, por lo que los meses de primavera son ideales para realizar cualquier tipo de ejercicio.

Una rutina de Yoga variada nos ayudará a entrenar el cuerpo, liberarlo de toxinas, armonizar las emociones y activar completamente el metabolismo.  Es importante la regularidad para que el cuerpo tenga tiempo de activarse conforme vayan pasando los días. Se recomienda hacer un poco cada día y evitar los típicos espasmos entusiastas de hacer mucho un día y nada en los siguientes.

A medida que vaya aumentando la temperatura ambiental el cuerpo estará más predispuesto a estirarse. Si estuvimos realizando actividad física durante el invierno continuaremos naturalmente con las rutinas que veníamos haciendo, aprovechando los días cálidos para aumentar las elongaciones.

Si hicimos poco o nada de ejercicio durante el invierno, aprovechar el comienzo de la primavera o los últimos días del invierno para retomar o comenzar es una muy buena idea, ya que llegaremos a la segunda mitad de la primavera con una mejor predisposición a aprovechar las bondades del calor.

Si de activar el metabolismo se trata, entonces es recomendable cambiar la siesta por una caminata al aire libre. Eso nos hará sentir más livianos y nos ayudará a cambiar un estado de somnolencia por uno más activo que nos ayudará a disfrutar de esta estación de transición.

La emociones

El invierno suele ser una estación complicada para el mundo emocional. Los elementos tierra y agua aumentan su influencia en el organismo conduciéndonos a un estado de tristeza, melancolía y hasta depresión.

Es importante tomar en cuenta que, más allá de problemas que puedan estar afectándonos psicológicamente, disminuir la influencia de estos elementos nos ayudará a cambiar el punto de vista de nuestro entorno o de aquellos temas que creemos de difícil solución.

Tener en cuenta esto, aportar el elemento fuego a comienzos de la primavera y sobre el final del invierno nos va a ayudar a fluir naturalmente con el calor ascendente para salir lo antes posible de ese letargo que nos impide tomar el sol al aire libre, realizar nuestras actividades de manera positiva y reducir las posibilidades de contraer alguna enfermedad producto del exceso de toxinas acumuladas en el cuerpo.

La respiración

La ciencia del Pranayama (control de la energía a través de la respiración)  nos ayudará siempre a desintoxicarnos y a activar el metabolismo.

Ejercicios como Kapalabhati Pranayama o Bhastrika Pranayama nos ayudarán a liberar las fosas nasales de la mucosidad típica del comienzo de la primavera, además de provocar el aumento de la energía.

Mantener las vías respiratorias limpias es muy importante para una buena oxigenación del organismo. Estos ejercicios recomendados y otros, como las duchas nasales, nos ayudarán a cargar mejor las baterías de nuestro cuerpo energético elevando nuestra voluntad y creando una sinergia positiva para encarar con el mejor ánimo posible las rutinas de alimentación y ejercicios de la primavera.

©Pablo Rego
Profesor de Yoga
Terapeuta holístico
Diplomado en Medicina Ayurveda de India


22 ago. 2018

Postura de El Arco ó Dhanurasana

Pablo Rego explica los detalles para el armado de la postura de El Arco o Dhanurasana, una postura que forma parte de las serie clásica de Hatha Yoga "Rishikesh", ampliamente difundida desde hace décadas en Occidente.






16 ago. 2018

La influencia visual de las redes sociales en la práctica contemporánea de Yoga.

Foto ©Freepik

por Pablo Rego | Durante la práctica de Yoga es fundamental tener presente la experiencia, las sensaciones, la consciencia del mundo interior. La estética de las posturas debe surgir de la búsqueda sutil del detalle y no de la forma externa de lo físico. La excesiva influencia del mundo de la imagen provoca y propone la imitación de la forma, transformando el concepto “postura” en algo para ser mostrado.

La Postura.

Postura podría ser la traducción de asana. Es la palabra que se usa para definir la acción de construir una forma con el cuerpo físico, pero también es importante tener en cuenta todo aquello que contiene el concepto de “asana”, como la atención, la concentración, la respiración, la conexión con el “sentido interior” y la consciencia de la dimensión energética.

En Occidente, postura o pose, se usa habitualmente para definir un acto, una puesta en escena, la creación de un personaje para ser actuado hacia los demás. Algo que se enfoca más en lo externo y superficial que en lo profundo y consciente.

Cuando las redes sociales nos invaden con sus imágenes perfectas de cuerpos perfectos “practicando Yoga” no siempre podemos tener la certeza de que esa imagen que estamos mirando es de un practicante que está realizando una asana con todos los sentidos puestos en la práctica. Más bien, podríamos asegurar que, en la mayoría de los casos, ese momento fotografiado no es de Yoga sino de la práctica de una postura para ser mostrada.

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La estética.

La proliferación de imágenes de todo tipo va creando una idea de la realidad que se separa poco a poco de la verdad. No porque lo que vemos no sea cierto, sino porque lo que se muestra en las redes sociales suele no serlo todo, quedando fuera de ese imaginario mucho más de lo que se ve.

Así, la competencia, el orgullo, los egos o el narcisismo crean un standard que se va alejando de lo que la mayoría puede alcanzar. Este fenómeno trasciende al Yoga y va modificando, sobre todo en ciertos segmentos etarios, los hábitos y objetivos de las personas.

Cuando la exposición se vuelve modelo muchos practicantes normales, con limitaciones normales, sin la posibilidad de desarrollar su práctica más allá de la etapa inicial en la que, además de cumplir con múltiples actividades y exigencias de las sociedades contemporáneas, dedican algunas horas semanales a la práctica de Yoga, ven en esos modelos un Yoga físico inalcanzable, un modelo frustrante, admirable, pero completamente alejado de sus vidas, llegando a creer que “eso es el Yoga”, algo imposible de realizar.

Y aunque esas imágenes, muchas veces maravillosas y bellas, puedan ser motivantes para algunos, a otros muchos puede resultarles un modelo nocivo, ya que, alguien que no ha desarrollado mucho la práctica se verá frustrado al intentar imitar unas posturas complejas y, desde lo estético, aparentemente perfectas.

Lamentablemente y cada vez más, esa estética se vuelve un modelo a seguir y como ocurre en otras áreas de la vida y por otras influencias contemporáneas, como lo fue en menor medida la TV en el pasado, el objetivo de alcanzar esa imagen, la foto, la postura perfecta hecha por un cuerpo perfecto, ocupa el lugar central del aficionado al Yoga.

¿A favor o en contra?

Ni lo uno ni lo otro. Es lógico que la búsqueda de la belleza y la perfección en la estética vayan ganando lugar en un ámbito ciento por ciento visual, pero es importante tener en cuenta que el Yoga no es una práctica eminentemente visual si no, más bien, todo lo contrario.

De hecho la vista es un sentido que contribuye en mucho a la activación de la mente y es un sentido muy potente que debe ser moderado y del que es muy recomendable prescindir durante la realización consciente y profunda del Yoga.

Si bien es cierto que aquellos practicantes avanzados, de cuerpos delgados, con ropa especial, con un mat de yoga de diseño y la posibilidad de viajar por el mundo o practicar en salas muy bien arregladas, al tomarse una fotografía crean una imagen estéticamente atractiva. Pero tomar eso como modelo es poner en la práctica cotidiana del Yoga una cantidad de elementos ajenos a la misma que podrían ser las consecuencias de algunos, pero no el objetivo de todos.

Un verdadero practicante de Yoga se mueve como un animal sensitivo, atento a las sensaciones del cuerpo; realiza su práctica en el mejor lugar posible, pero puede practicar en cualquier parte, con cualquier indumentaria y sobre cualquier superficie, sin importar el precio, el color o la marca de su ropa o de su colchoneta.

Lo que los demás vean será lo menos importante, ya que hacer Yoga en cualquier parte y bajo cualquier circunstancia (no por ello las peores) es un desafío que el yogui sabe que debe trascender.

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Las influencias occidentales sobre las formas.

El Yoga nació en un mundo sensitivo. El origen de su práctica tiene todo que ver con las sensaciones, con la percepción y con la imitación de la naturaleza. Le existencia del Yoga sólo puede darse en un mundo donde lo importante no es como me veo sino cómo lo siento, como me percibo. Todo lo que hacemos es observado por otros, pero no es la mirada de los otros lo que manda en Yoga, sino la observación de la propia consciencia.

Por ello la imitación en la práctica tiene sus límites, ya que, la mayor parte de la construcción de una asana es lo que podemos sentir al ir perfeccionándola; y aquí la estética es lo último, es sólo la consecuencia.

En Occidente y a lo largo de las últimas tres o cuatro décadas, las formas de la práctica han ido variando según han sido influidas por diferentes disciplinas propias, como la gimnasia deportiva o la danza.

Así es que muchas veces se observan cuerpos entrenados en otras disciplinas de entrenamiento físico, quizá durante cinco o diez años y desde la infancia, tomando el yoga como una forma más de destreza física, creando formas y movimientos particulares que no siempre son aquellos que se pueden observar en un practicante que ha desarrollado un camino similar sólo en Yoga.

Lo uno no invalida a lo otro, pero Yoga es Yoga y su práctica crea muchas condiciones en el Ser que van más allá de lo físico, dejando de lado aspectos como la estética (o la mirada de los otros) y la competencia, elementos que condicionan absolutamente el desarrollo en otras disciplinas, especialmente en Occidente.

Lo puramente visual.

Las redes sociales han llegado para quedarse y su utilización es parte de la vida contemporánea, pero es importante mantener presente que Yoga lleva cinco mil años de evolución y que sus raíces son fundamentales, ya que sin ellas esta disciplina no hubiera llegado hasta nuestros días.

Es importante que tengamos presente que la transmisión del Yoga, su enseñanza, tiene, o debe tener, un elemento energético, sensitivo, humano, que, aunque puede perderse cuando se usan los recursos audiovisuales modernos, no dejan de ser esenciales.

Lo importante es la práctica, lo que se siente al realizarla. Todas las formas de inspiración son válidas, pero es fundamental que lo que vemos esté presente en una mínima proporción con respecto a lo que hacemos, que el tiempo dedicado a la práctica sea muy superior al que dedicamos a mirar imágenes.

El tiempo que dediquemos a practicar, difícilmente se lo estemos dando a mirar las redes sociales. Si tenemos tiempo para las redes, entonces, seguramente, tenemos tiempo para hacer Yoga.

© Pablo Rego
Profesor de Yoga
Terapeuta holístico
Diplomado en Medicina Ayurveda de India.


2 ago. 2018

“Visions & Emotions”, historias particulares de Aleksandra Takala.


por Pablo Rego | La tecladista y compositora norteamericana Aleksandra Takala entrelaza un rico tapiz de sonidos para crear música con sentimiento y profundidad en su álbum debut, “Visions & Emotions”. Parte de su paleta instrumental incluye piano, cuerdas, instrumentos de viento de bronce, guitarras, koto, bajo, percusión y efectos, instrumentos de viento de madera, además de voces tanto angélicas como inquietantes. Su música es una presentación instrumental llena de cuerpo que va desde la new age, pasando ocasionalmente al ambient, hasta el neoclásico.

Los temas del disco son historias particulares de la vida de Aleksandra Takala. Como suele suceder en los álbumes debut, el artista libera una gran cantidad de historias y emociones que lo representan. Un artista en particular puede expresar diferentes aspectos del ser humano, de la humanidad, a través de su búsqueda artística, de sus inquietudes y de todas las circunstancias que lo han llevado a elegir, grabar y compartir sus sensaciones y emociones hechas música.

Paisajes, seres especiales, lugares, viajes propios y ajenos que durante años han influido la vida de Aleksandra Takala son representados en estas historias que nos introducen en un ambiente único, particular, lleno de emociones e impresiones llamado “Visions & Emotions

Aleksandra Takala nació y creció en California. Pero un día decidió moverse de su zona de confort, de su mundo conocido. Experimentó cambios, desde mudanzas, hasta cambios de pareja y estilos de vida. Comenzó a tocar el piano a los veinticinco años y decidió aprender, crecer y explorar el mundo de la tecnología relacionado con la música, dejándose llevar por la intuición. Se entrenó en el mundo espiritual, en el arte y también en el conocimiento del mundo racional para ponerlo al servicio de la creación.

Los antecedentes de Takala incluyen años de canto en coros y como cantante haciendo dúos con acompañamiento de guitarra. También tiene un título universitario en teoría, ejecución y composición de música clásica que ha seguido luego con tutorías privadas en estudios de teclados electrónicos, programas informáticos musicales y los aspectos tecnológicos actuales de grabación, incluida la mezcla y la masterización. Takala también presenta un programa de radio semanal de cuatro horas en la estación de radio KOWS del condado de Sonoma dedicada a los más de 60 años de swing, rock, soul, R & B y música new age.

Visions & Emotions destila toda la formación y vivencias que durante décadas Aleksandra Takala ha experimentado en sus estudios y trabajos en el mundo de la música. Es un álbum para viajar, para permanecer en un estado de calma, no somnífero, ricamente ambientado con los colores de las historias que lo componen, pero con una amplia gama de matices que transmiten vida, pasión y una búsqueda particular. Una interesante experiencia de principio a fin.

©Pablo Rego

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