26 may. 2017

Ashaneen, nueva conexión con el infinito.


por Pablo Rego | El artista polaco Piotr Janeczek, quien firma con el nombre artístico "Ashaneen", regresa al disco con “Dancing on the Edge of Infinity” otra propuesta musical llena de profundidad, exploración y climas ideales para la introspección, la relajación o la práctica de la meditación.

El disco fluye a través de la creación de una sensación interior que Ashaneen va provocando a lo largo de las ocho pistas en las que va representando, mediante los instrumentos que él interpreta (sintetizadores, coros, coces, bansuri, flautas, piano, percusión, ambientes) un puente entre el Ser y la existencia, invocando al infinito y al mundo de la consciencia expandida.

Luego de su primer exitoso trabajo “Waves of life” con Real Music, esta nueva entrega con el mismo sello “Dancing on the Edge of Infinity”, da forma al proyecto de Piotr JaneczekAshaneen”, cuyos temas, además de estar pensados para relajación y meditación,  también funcionan perfectamente para proyectos de documentales, películas y audio-video que incluyen temas como el espacio, la ciencia, la vida silvestre, la naturaleza, los viajes, la cultura, la historia, las relaciones humanas, la mente y la conciencia, paranormales y místicos, temas de ciencia ficción y fantasía; como ha sido el caso del premiado documental y trailer “Young Ice”, creado por el cineasta Derek Hallquist de Green River Pictures.

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19 may. 2017

Yoga y columna vertebral: Torsiones.

por Pablo Rego | Así como la estructura de nuestros cuerpos está determinada por la columna vertebral y su salud, gran parte de las posturas de Yoga están diseñadas para incentivar o desarrollar la actividad en todo su recorrido. En este artículo nos enfocaremos en el movimiento de torsión, observando sus detalles y las posturas características.

Si tomamos consciencia de que la columna vertebral es el eje de lasalud y la serenidad podremos establecer la importancia que tiene el trabajo de movilizar cada vertebra y cada área de la espina dorsal en la estructura de una sesión de Yoga.

Los movimientos posibles sobre la columna vertebral son: la flexión hacia adelante, (está disponible el artículo “posturas de flexión hacia adelante”) la extensión (está disponible el artículo “posturas de flexión hacia atrás”), flexiones laterales y torsiones. Además, se pueden combinar estos movimientos realizando posturas que contengan, por ejemplo, una flexión y una torsión combinadas.

Es importante destacar que cada zona, naturalmente, permite diferentes grados de movilidad y que es por ello que existen también distintas posturas que hacen hincapié en la torsión de una parte específica de la columna y su entorno.

Torsiones

En este sentido, el yoga clásico propone algunas posturas típicas como “la Torsión sentado” (Matsyendrasana) ó su popular media postura la “Media torsión sentado” (Ardha Matsyendrasana). También es muy utilizada la postura de “La hoja(Jathara Parivartanasana) en sus diferentes versiones,  las versiones variadas del “Triángulo en torsión” (Parivrtta Trikonasana) ó la Torsión de pie.

Combinaciones y variaciones

Comprendiendo correctamente el concepto de torsión es posible aplicar estos movimientos como variaciones en posturas que se arman con la columna alineada en el centro. A partir de una postura es posible llegar a retorcer la espina dorsal sin perder de vista la postura original y aportándole al cuerpo la posibilidad de modificar traumas posturales, estirar músculos, que de otra forma nunca estiraríamos, y trabajar en lo profundo de las estructuras orgánicas.

Posturas como “La abeja” (Brahmarasana), “El niño” (Balasana), “El gato” (Bidalasana), “El ratón” (Musikasana) o, agregando alguna complicación, “La hormiga” (Kasyapasana), entre muchas otras, soportan perfectamente estas variaciones y podríamos decir que es un enriquecimiento interesante, sobre todo si nos proponemos recorrer palmo a palmo el cuerpo para modificarlo y desestructurarlo por completo.

Este concepto está muy arraigado en el  Yoga terapéutico y es, quizá, uno de sus pilares principales de cara a la recuperación de la correcta postura, alineación y sanación de la columna vertebral.

Precaución en este tipo de movimientos.

Una columna vertebral poco flexible, que tenga sus discos intervertebrales resecos, puede reaccionar mal a los primeros intentos de torsión si se hacen de manera brusca o utilizando una fuerza desmedida o mal aplicada. Por ello es recomendable siempre calentar correctamente el cuerpo, especialmente la espalda, y realizar las primeras torsiones con mucho cuidado y de apoco, utilizando medias posturas antes de realizar las posturas completas.

La utilización de la fuerza para armar las torsiones debe ser muy controlada ya que puede crear contracturas en las estructuras musculares del entorno, sobre todo en la zona cervical.

Por supuesto que la asistencia de un instructor o profesor experimentado facilitará la tarea para optimizar estos cuidados.


Efectos de las torsiones.

Este movimiento espinal es muy potente de cara a dos efectos que son la relajación del sistema nervioso central y la lubricación de los discos intervertebrales.

Los efectos físicos que pueden aplicarse a las torsiones son los mismos que cualquier otro movimiento espinal. La práctica de la torsión suele ser algo dificultosa en cuerpos con poca movilidad por lo que es importante que se practique de a poco e ir progresando en su intensidad.

La lubricación de los discos intervertebrales, al igual que el alivio de la tensión que se produce entre las vértebras, ayudan a liberar la presión sobre las terminales nerviosas que salen desde el centro espinal por entre las vértebras hacia los lados.

Esta liberación de la presión provoca una notable mejoría en el funcionamiento de los órganos, en dolencias como, por ejemplo, las tendinitis o el mal funcionamiento de los órganos del aparato digestivo y cambia fuertemente las condiciones del descanso del practicante.

De todos los movimientos que la columna vertebral nos permite, además de las torsiones tratados en este artículo, la extensión es uno de los que más fácilmente se pierde y uno de los más difíciles de recuperar, por lo que le hemos dedicado su capítulo específico en “posturas de extensión o flexiónhacia atrás”. Las flexiones hacia adelante son movimientos que requieren de un capítulo específico y pormenorizado tratado en el artículo “posturas e flexión hacia adelante”.

Los conceptos básicos referentes a la salud del cuerpo físico, los órganos y el sistema nervioso están explicados en “Columna vertebral, eje de la salud y la serenidad”


En la sesión de Yoga.

Una sesión de yoga puede estar organizada para alcanzar diferentes objetivos. El trabajo de la fuerza en las extremidades o en los músculos espinales, pectorales o abdominales debe estar el servicio de la salud de la zona vital que es la columna.

El entrenamiento que se realiza como activación del metabolismo, ejercicios cardiorespiratorios como los saludos y estilos como Power o Ashtanga siempre incluyen una etapa de extensión de la columna, estiramiento de la parte anterior, flexión de los laterales y torsiones, ya que todo lo demás sin ese momento de la sesión carecería del sentido del equilibrio que siempre busca el Yoga.

El trabajo de los movimientos sobre la columna vertebral debe estar siempre presente y ocupar un espacio preponderante en la práctica. La realización de movimientos de calentamiento, flexiones, extensiones y torsiones suaves e intensas deben estar combinados y siempre formar parte de una sesión completa de Hatha Yoga.

©Pablo Rego
Profesor de Yoga
Masajista-Terapeuta holístico
Diplomado en Medicina Ayurveda de India

6 may. 2017

La práctica de la no-competencia.

Foto © Instagram -  User:  riva_g_
por Pablo Rego | En un mundo en el que la competencia es alimentada como estilo de vida, erguiéndose en algo fundamental para tener éxito, las personas creamos una mentalidad tan fuerte al respecto, que relajarse un rato para descansar de ello puede llegar a parecer una tarea imposible.

La competencia es un concepto contrario al correcto desarrollo de las cualidades más valiosas y espirituales del Ser, ya que no se pueden desconocer aspectos como las emociones, sensaciones o sentimientos en la búsqueda de la realización personal, que es algo superior a la idea de “éxito” o “fracaso”

Muchas personas que pasan por la práctica de Yoga tienen como mayor dificultad el hecho de no encontrar competidores que superar, teniendo en cuenta que nunca debe ser ese el rol de un instructor y que cualquier idea de exposición vanidosa o manifestación acrobática debe ser considerada como algo superficial y fuera del espíritu del Yoga. Muchos se dejan llevar por la idea del propio fracaso cuando prestan más atención al “nivel” de práctica de los otros que a lo que está ocurriendo en el propio interior.

En la práctica de Yoga es fundamental “soltar la mente”, lo que no significa necesariamente dejar de pensar sino, más bien, liberarse de las cadenas que nos atan a los pensamientos. La competencia es un concepto mental forjado desde la infancia y durante todo el tiempo de  formación en las escuelas y que nos impulsa a superar al otro o, en ocasiones, a uno mismo en aspectos como el rendimiento o el cumplimiento de objetivos.


Tolerancia y aceptación.

Para permitirse dejar de competir es necesario comprender que las circunstancias particulares cuentan al momento de desarrollarnos completamente como seres. Reprimir o negar las emociones o la propia forma de percibir el mundo, cosa que nos enseñan desde pequeños a minimizar de cara al éxito, es lo que termina volviéndose en nuestra contra al pulsar luego con fuerza como una necesidad imperiosa de expresarnos completa y humanamente.

Desconocer los aspectos más sutiles y, para la sociedad moderna, menos productivos, termina por crear cuadros de estrés, ataques de pánico o ansiedad, entre otros síndromes y enfermedades cada vez más comunes.

Aceptar y asumir esos aspectos puede resultarnos liberador, sobre todo creando una sensación de que aquello que nos pesa, que debemos esconder, podemos verlo, aceptarlo e incluirlo en las actividades que hacemos cada día, empezando por la sesión de Yoga, manifestándonos más libre y genuinamente.

La relajación empieza por la mente.

Ayudar a comprender a alguien que llega a una clase de Yoga después de años de desarrollar actividades bajo presión -no sólo en el ámbito laboral o profesional sino también en el ámbito personal y familiar- que no es necesario ganarle a nadie y mucho menos estar pendiente de lo que hace el otro o de la perfecta forma de hacer algo para que tenga valor, crea en el interior de ese Ser un verdadero espacio de libertad poco habitual la mayor parte del resto de las actividades.

En la sesión de Yoga se debe promover esa actitud al practicante. Es importante evitar activar la mente y proponer metas a alcanzar ya que sería un error conceptual que, por deformación cultural, los guías de las sesiones de Yoga deben evitar cometer.

Soltar, entregarse al mundo sutil, eliminar los condicionamientos de la mente para poder experimentar de la manera más espontánea posible, es el camino por el cual debe ser transitada la práctica desde el primer día.


Foto © Pinterest

La forma de progresar y atravesar las dificultades.

Con una actitud relajada y sin presiones o tensiones el escenario en el cual se transita la práctica de Yoga es completamente diferente al que impera en los ámbitos en los cuales se realizan la mayoría de las actividades cotidianas.

Sin la presión de llegar a alguna parte, con tolerancia y aceptación, es posible que alguien que comienza a practicar tenga la paciencia de entender cuáles son los límites con los que se enfrenta. Más importante que la forma o el nombre de una postura o ejercicio de Yoga o Pranayama es la actitud al realizar esos ejercicios, la experiencia, la sensación y el clima emocional.

Entrenar los aspectos más sutiles y, en definitiva, más humanos en cada sesión, en cada postura, en cada ejercicio hará que los límites de nuestro Ser (que incluye al cuerpo físico), vayan cambiando y abriendo paso al camino de mejorar en la forma de la práctica.

La relajación mental, permitirse soltar aquellos aspectos que nos condicionan la mayor parte del tiempo, entregarse a la práctica milenaria de Yoga con confianza debe ser el primer paso de todo practicante.

Y aunque muchas veces los practicantes no se permiten ni permiten a los instructores o profesores la oportunidad de ayudarlos a entrar en ese estado, la sesión de Yoga debe tener siempre esa premisa, la de soltar la competencia, liberándose de ese y de la mayoría de los  conceptos de la mente.

©Pablo Rego
Profesor de Yoga
Masajista-Teapeuta holístico
Diplomado en Medicina Ayurveda de India