31 ago. 2016

El poder de la vista, sus desequilibrios y la búsqueda de la armonía sensorial.

Foto ©Pixcove
por Pablo Rego | La vista es un don, un recurso maravilloso del que, los que tenemos la fortuna de disponer de ella,  hacemos uso y muchas veces abuso. El mundo humano es cada vez más visual y la fascinación que nos causa el poder ver, de apoco ha ido limitando otras áreas de la percepción que nos impide captar o percibir ciertos aspectos de la realidad que nos rodea.

El poder que tiene la visión de los ojos es capaz de proyectar a la mente a gran velocidad hacia el futuro, adelantándose a los acontecimientos. Cuando una secuencia tiene huecos que no vemos nuestro cerebro los completa con imágenes creadas a partir de los datos que ya tiene. Cuando vemos a alguien alimentamos con su imagen nuestro prejuicio. Y cuando es momento de sentir las experiencias en el cuerpo, gracias a la vista, creamos una realidad ficticia previa que inhibe sentidos como el tacto, el olfato o el oído.

La visión oriental

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La vista está relacionada con el hígado y éste a su vez con la emoción “ira” Cuando alguien se enfada, internamente está creando una alteración del equilibrio energético en el hígado. Y, si observamos a nuestro alrededor, los ojos son un testimonio claro del efecto que puede producir esa misma emoción en nuestra conducta.

La irritabilidad, el prejuicio, el enojo entran en muchas ocasiones por la vista. Y, de la misma manera, hay colores, como el verde, que por supuesto es captado por los ojos,  que sosiega al hígado moderando su flujo de energía.

Una sucesión de imágenes irritables crearán enojo, mal humor y alterarán el sistema nervioso. Síntomas típicos de mirar una hora de noticias en la televisión en donde las imágenes más habituales crean desde inquietud hasta enojo, ira y mal humor.

El mundo moderno y la vista

Desde hace siglos los humanos venimos creando inventos en relación con la fantástica estructura de nuestro sistema de la visión. En los últimos tiempos la utilización de este sentido se ha ido exacerbando creando una excesiva relación cotidiana con los ojos.

Hace siglos era la literatura o los periódicos. Unas décadas atrás era el cine y luego la televisión los inventos que más utilizaban la vista como sentido para interactuar con nuestro ser. En la actualidad las computadoras u ordenadores, y cada vez más los teléfonos celulares o móviles requieren del uso de los ojos mucho más que, por ejemplo, el tacto o el oído.

Pero no es sólo esto. En las grandes ciudades el ritmo ha ido en aumento. El tráfico, el movimiento de las personas o la publicidad son cada vez más intensos, todo se mueve deprisa y los estímulos visuales se multiplican exponencialmente, creando una alteración cada vez mayor de nuestro cerebro, del sistema nervioso y muy posiblemente de nuestros hígados.

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Conflictos invisibles

No es la vista el único sentido que está exacerbado ni excesivamente bombardeado por estímulos. Obviamente el oído también y las vibraciones que se producen en nuestro entorno, ya sea por el movimiento creado por vehículos o máquinas de todo tipo o  las microondas que sacuden nuestros organismos de manera casi inconsciente afectando los demás sentidos. Pero la vista, cuya fuente de información es la luz, corre con la ventaja o desventaja de ser el sentido que trabaja a mayor velocidad, con un elemento que se mueve muy rápidamente.

Esa luz que entra a toda velocidad por los ojos crea estímulos en nuestro cerebro produciendo gran cantidad de datos para que la mente pueda crear cada vez más rápidamente imágenes virtuales que multiplican la realidad. De esta manera y por el sólo hecho de la hiperactividad del sistema de la visión humana, el sistema nervioso se ve alterado.

Más allá de que vivamos en un entorno tranquilo o en medio de la gran actividad de las ciudades, los humanos de este tiempo estamos sometidos a todo tipo de estímulos ya que en cada rincón del mundo puede encontrarse hoy un televisor, una computadora u ordenador o un teléfono celular o móvil.

Cómo compensar dicho desequilibrio

Tomando consciencia de esta situación podremos llegar a comprender que dejar descansar la vista es una muy buena idea. No es nada nuevo que para descansar siempre comenzaremos por cerrar los ojos. Pero es muy interesante comprobar que si hacemos ciertas actividades con los ojos cerrados o tapados, alcanzaremos un mayor grado de percepción de la experiencia.

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Actividades que se pueden hacer con los ojos cerrados o tapados.

-La relajación profunda de Yoga, por ejemplo, propone cerrar los ojos para poder percibirnos más profundamente. Hay mucho de la práctica de Yoga que puede hacerse con los ojos cerrados.
-Puedes escuchar música con los ojos cerrados, los amantes de la música lo hacen para dar prioridad el sentido del oído sin que el poder de la vista resulte una distracción.
-Puedes darte un masaje y permanecer con los ojos cerrados o tapados. O puedes dar un masaje. Puedes compartir un masaje en el que la vista no participe dando prioridad al tacto utilizando aceites y aromas.
-También puedes comer, organizando previamente lo que vas a ingerir dejando que el olfato y el gusto sean protagonistas. Y compartir algo de  comida compartiendo también la experiencia.
-En una habitación diáfana, puedes danzar. Es una gran experiencia taparse los ojos y dejarse llevar por la música. O bailar sin música, también, por qué no inhibiendo la vista.
-Muchos traumas, como las disfunciones sexuales, se deben a la fuerza de la mente y a la excesiva creación de imágenes que se anticipan y reemplazan a la realidad. El encuentro íntimo con el otro, evitando el uso de los ojos será de gran ayuda, no sólo al momento de la relación sexual propiamente dicha, sino en lo previo, cuando puedes compartir unos masajes, algo de comida, escuchar bonita música o danzar, hasta  llegar naturalmente al contacto cada vez más profundo, sin pensar en recrear arquetipos o típicas escenas de películas, sin las prisas de la luz, sin el uso de imágenes superficiales. Sin la presencia de la luz el cuerpo creará mayores niveles de serotonina, necesaria para la excitación sexual.   
Por supuesto que son sólo algunas ideas que buscan señalar los muchos sitios o circunstancias  en los que podemos descansar del sentido de la vista para que los otros sentidos formen parte de la percepción de nuestra experiencia. Poniéndonos creativos podremos hacer muchas otras cosas, seguramente, con los ojos cerrados, tapados o vendados y siempre serán un descanso para la vista, el sistema nervioso o los órganos internos que se nutren de los ojos.
Se trata de comprender la relación entre la vista y el estrés moderno. Se trata de tomar consciencia de que la tecnología puede sernos útil, igual que la vista, siempre que mantengamos su utilización en un marco favorable para nuestra salud y nunca en desmedro de ella.

©Pablo Rego
Profesor de Yoga
Masajista-Terapeuta integral
Diplomado en Medicina Ayurveda de India.

26 ago. 2016

“Corazón Radar”, canciones para conectar.


por Pablo Rego | El nuevo álbum de la cantante, compositora, productora, investigadora y docente argentina Macarena Robledo es una obra cuyo concepto está basado en canciones que fusionan el Jazz con otros ritmos del mundo y una lírica expresionista sobre la filosofía de la vida y el autoconocimiento.

Notablemente entrenada, la voz de Macarena Robledo es el fuerte de su trabajo. Desde su gran experiencia como cantante de Jazz y estudiosa de técnicas expresivas a través de las cuales poder transmitir con fuerza y transparencia las emociones a través de la voz, “Corazón Radar es una fuente de canciones de autora envueltas en la magia de una música con identidad propia.

La experiencia que ha recogido Robledo en sus viajes y actuaciones por el mundo está impresa en sus canciones y en el sonido que busca y comunica. Como un instrumento más, su voz armoniza con el buen trío de piano y teclados ( Álvaro Torres), contrabajo y bajo eléctrico (Pablo Motta) y percusión y batería (Mariano Tiki Cantero) El disco suena a jazz y a soul, pero establece interesantes puentes con el folklore latinoamericano (zamba, candombe, landó o chacarera), baladas urbanas, el funk y el gospel.

CorazónRadar” es el tercer disco de estudio de Macarena Robledo, un paso más en su carrera y una señal del camino que ha emprendido y continúa transitando. Una propuesta donde una artista particular deja su huella para recorrer el mundo a través de sus canciones con sensibilidad y consciencia.

Macarena Robledo 

Cuenta con amplia trayectoria en el circuito de la canción, World music y jazz en Argentina y Europa, con presentaciones en clubs y festivales de Buenos Aires, el interior de Argentina y ciudades del mundo como Frankfurt, Barcelona, Madrid, Ámsterdam, Stuttgart, Almada (Portugal) y Tánger (Marruecos), entre otras.

Como solista, ha editado los discos “La Búsqueda” (2009), “InstrumentoVivo” (2014), el proyecto multimedia virtual "Viaje" (2011) y Corazón Radar (2016). Es discípula del aclamado investigador científico Rabine en Alemania e investiga el potencial de la voz como camino de autoconocimiento y de estímulo del desarrollo emocional-espiritual a nivel colectivo.

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©Pablo Rego

24 ago. 2016

Columna vertebral, eje de la salud y la serenidad.

Imágen © PixCove
por Pablo Rego | La mayoría de los dolores y problemas de salud se originan en alguna anomalía transitoria de corto o largo plazo en la columna vertebral. El diseño de las sesiones de Yoga debe estar completamente ligado a la consciencia de la salud de la espina dorsal para revertir o prevenir estas circunstancias.

Son muchos los factores que influyen en la salud de la columna vertebral, pero mucha es también la  incidencia que este centro neurálgico del organismo tiene en los procesos centrales y periféricos de los sistemas y aparatos del cuerpo.

Esta autopista de la salud y de la energía cuenta con treinta y tres vértebras y cubre toda la longitud de la parte posterior del tronco y el cuello, contiene la médula espinal y es atravesada por el sistema nervioso central. Además de ser la referencia estructural de todo el cuerpo físico, es también la del tránsito de la energía en su ascensión a través de los chakras. Y aunque parezca redundante recordar cuál es su ubicación física, si reducimos nuestra visión a su existencia notaremos su presencia en todas las partes vitales de nuestro cuerpo.

Original e idealmente, partiendo de una base de salud en algún momento de nuestras vidas, la columna vertebral tiene una forma producto del estado erguido del ser humano y del contenido del cuerpo. Los órganos de la cavidad abdominal, el punto de sujeción del diafragma en la parte central del tronco, los órganos del tórax, la conexión del tronco con la cabeza y toda la movilidad para la que estamos diseñados, incluyendo la proyección hacia las piernas y los brazos, dibujan la forma que nuestra columna vertebral debería tener de no mediar inconvenientes.

Una curva hacia adentro en la zona baja (lordosis lumbar), otra curva en el sentido contrario en la zona media (cifosis) y otra curva hacia adentro en la zona cervical (lordosis cervical), en una línea recta en el centro desde una extremo hacia el otro, es el dibujo natural de la columna vertebral y es importantísimo mantenerlo en sus proporciones naturales, ya que al profundizarse o modificarse se desarmonizará todo el organismo.

El Yoga y la columna vertebral

Las torsiones espinales lubrican los discos interbertebrales
 y relajan el sistema nervioso. Foto ©Pablo Rego
Si bien es importante tener unos brazos y unas piernas fuertes, habitualmente, en lo cotidiano, se hace demasiado hincapié en el uso y desarrollo de las extremidades, sin tener en cuenta que lo verdaderamente importante es la movilidad y fortalecimiento de todo el entorno de la columna vertebral.

La práctica de Yoga debe contener en su rutina, como objeto central, el fortalecimiento de los músculos que sostienen la estructura original de la columna. Además debe centrarse en la movilidad de la espina dorsal, en todas sus posibilidades, flexiones hacia adelante y hacia atrás, flexiones laterales y torsiones. Además son importantes los estiramientos.

Yoga ofrece una amplia gama de posturas y ejercicios para liberar de tensión y al mismo tiempo fortalecer la estructura de la columna. La dimensión terapéutica del Hatha Yoga, en cualquiera de sus ramas, contempla un entrenamiento integral de todo el organismo, pero con la consciencia de lo importante que es el mantenimiento de la espina dorsal.

Esta movilidad y el fortalecimiento muscular del entorno es la clave para que los discos intervertebrales estén lubricados y flexibles y cada vértebra esté en su sitio.

La desarmonía empieza en la columna

Un desplazamiento de disco, la desalineación de las vertebras, la falta de movilidad, la debilidad muscular traen trastornos inmediatos y desarreglaos profundos, crónicos y, lamentablemente, en muchos casos, difíciles de revertir.

Los típicos dolores abdominales, la disfunción de sus órganos, la irritabilidad emocional, la falta de ganas de movernos o realizar tareas, enfermedades simples como resfríos que se vuelven recurrentes y que no se curan con normalidad pueden ser el primer llamado de atención de que nuestra columna vertebral necesita ser cuidada y entrenada.

Desplazamientos o hernias discales, lumbares o cervicales, dolores fuertes en un determinado punto de la espalda, el pecho o el abdomen, mareos y hasta vómitos, falta de respuesta del sistema inmune, tristeza y hasta depresión o  estrés, son la profundización de los primeros síntomas que comienzan a manifestarse más fuertemente en nuestro organismo.

Y como todo el sistema energético acompaña el recorrido completo de la columna vertebral, estas anomalías modifican el equilibrio de cada chakra o centro de energía y el flujo de energía entre ellos. Y, a la inversa, los conflictos o traumas emocionales-energéticos sin resolver, se alojan en determinado/s centro/s de energía creando una dolencia particular en alguna parte del cuerpo que termina desalineando y enfermando nuestra columna.

Imágen © Photobucket

Salud de la columna y estados de ánimo.

Cuando conseguimos un estado saludable en nuestra columna vertebral conseguiremos también liberar los conflictos alojados en determinados puntos de su recorrido.

El sistema nervioso se conecta con los órganos y estructuras del cuerpo a través de terminales nerviosas que salen por entre las vértebras. La falta de lubricación de los discos intervertebrales, la desalineación o la compresión de las vértebras afectarán el paso normal de los nervios creando presiones y consecuentemente disfunciones de los mismos.

El funcionamiento de los órganos, determinados movimientos o sensaciones se verán alterados y como consecuencia sentiremos un malestar que puede variar su intensidad desde molestia hasta dolor insoportable.

Si conseguimos que esta estructura esté alineada, fuerte y flexible las funciones orgánicas y energéticas de nuestro cuerpo serán normales, el sistema nervioso no se alterará con facilidad, nuestro sistema inmune responderá óptimamente y la sensación general que tendremos en nuestro cuerpo nos ayudará a realizar nuestras actividades con una mejor predisposición y estado de ánimo, permitiéndonos mejores resultados.

©Pablo Rego
Profesor de Yoga
Masajista-Terapeuta integral
Diplomado en Medicina Ayurveda de India

22 ago. 2016

El culto de lo Femenino, el libro de Tantra de André Van Lysebeth.


por Pablo Rego | Una de las obras más destacadas sobre el tema, en la que el gran Maestro André Van Lysebeth, plasma décadas de investigación y práctica sobre Tantra.

Tantra, el culto de lo Femenino”, (ed. Urano) editado originalmente entre 1988 y 1990, es un trabajo que aporta elementos de distintas ramas de estudio como la antropología, la arqueología, la historia, la filosofía, la teoría y las prácticas concretas, los rituales y todo el significado devenido de las diferentes áreas que confluyen en la cultura Tantra.

Si bien no es el único libro sobre este tema disponible en las bibliotecas mundiales, la visión que de ésta filosofía y forma de vida tiene el autor es tan respetable y recomendable como el resto de su obra y ha sido una puerta luminosa para que muchos otros exploren luego el origen y la práctica del Tantra con certera claridad.

Precursores de éste, han sido los libros de Van Lysebeth sobre Yoga y Pranayama, que desde que vieron la luz, fueron merecedores de elogios y creadores de prestigio. “Tantra, el culto de lo Femenino” no se queda atrás. El autor comparte su visión autorizada del Tantra y expresa su profundo estudio y respeto por el universo contenido dentro de esta filosofía milenaria.

La organización del libro y la información en él contenida crean una visión acabada y profunda de las señales arqueológicas y antropológicas que cuentan con varios miles de años y que pueden encontrarse en la actualidad en India. Del profundo conocimiento que de la cultura madre del Yoga posee el autor permite surge la reconstrucción de una historia oculta que aporta luz a las circunstancias que fueron disipando, casi hasta su extinción, el poder femenino sobre las culturas de la Tierra conduciendo al ser humano al desequilibrio y la destrucción imperantes.

El culto de lo Femenino” hace referencia a la revalorización de los elementos relativos a la sabiduría intuitiva, a la fuerza de opuesto complementario de lo masculino, necesario e indispensable para el equilibrio, y también a la mujer y sus valores absolutos, lejos de la comparación con los masculinos, imperantes en las sociedades actuales.

Trascendiendo las épocas, los orígenes y definiendo los pilares filosóficos del Tantra, Van Lysebeth aborda las prácticas, los entrenamientos y rituales que, si bien se conocen y reconocen en nuestro ambiente contemporáneo,  han podido sufrir interpretaciones superficiales, poco respetuosas y nada edificantes.

La presencia del sexo, de la energía sexual y el protagonismo de la mujer como fuente de sabiduría han creado y crean diversas fantasías alejadas de las raíces profundas y ancestrales del mundo en el que se origina el verdadero culto del Tantra. La manera trascendente de relacionarse con este mundo es lo que con sumo cuidado el autor desarrolla página a página en su obra.

Tantra, el culto de lo Femenino”, es El Libro de Tantra de André Van Lysebeth, una garantía de seriedad en el abordaje del tema, un interesante punto de referencia en la búsqueda de información explicada e interpretada para los occidentales. Una obra fundamental para las bibliotecas de los estudiosos, amantes y adeptos del mundo espiritual.

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©Pablo Rego
Profesor de Yoga
Masajista-Terapeuta integral
Diplomado en Medicina Ayurveda de India

17 ago. 2016

Kimberly Haynes, despertando consciencia a través de la música.


por Pablo Rego | “Awaken me” (despertarme) es el nombre del álbum debut de esta cantautora de New Age nacida en California que utiliza la música como forma de sanación, invitando a descubrir un espacio sagrado y profundo del corazón, en el ambiente de la New Age, World-fusion, Folk y Pop liviano.

Kimberly Haynes es una mujer consciente producto de este tiempo, conectada con los conceptos universales de la espiritualidad y en posesión de una hermosa y potente voz capaz de reflejar a su consciencia despierta y la conexión con los valores relacionados con la Tierra, con la sanación, la compasión y la elevación espiritual.

Además de las canciones devocionales u oraciones en forma de canción, en las que Kimberly demuestra su versatilidad y experiencia en diversos campos de la canción y de la música, la presencia y amplia intervención del consagrado productor independiente y multi-instrumentista David Vito Gregoli en el proceso de “Awaken me” aporta una amplia gama de instrumentos como guitarras (acústicas con cuerdas de acero y de nylon, eléctrica, de 6 y 12 cuerdas), el charango de América del Sur, bajo, mandolina, cítara, banjo, piano (acústico y eléctrico), sintetizador, udu, batería, percusión, campanas, flautas (nativa americana y otras), gopichand hindú y kalimba. Haynes añade, además, coros, panderos y percusión.

En su búsqueda personal, Kimberly Haynes se conectó a temprana edad con la percepción del desarrollo de la consciencia y llevó consigo ese llamado relacionándose con aspectos culturales y rituales de diversa índole. Su apertura le permitió y permite formar parte de diversas comunidades realizando rituales de sanación en los que utiliza la voz como puente para su práctica.

Además de su exploración y la realización del estudio y la práctica académica en el mundo del Jazz, la improvisación y la composición, Haynes comenzó hace 15 años el intenso estudio de la música sagrada de todo el mundo. Simultáneamente, completó cinco años de aprendizaje de sonidos sanadores mientras descubría el mundo de las prácticas chamánicas de Perú y las ceremonias de su realización. Es a través de esta disciplina, con la que pasó cinco años en su propio proceso de curación profunda, que aprendió a usar su voz junto con instrumentos sagrados, con la intención de facilitar la curación para los demás. Este poderoso trabajo dio lugar al inicio de ejercicios privados de múltiples facetas, que combinan clases de canto con las prácticas chamánicas y sesiones privadas de sanación.

Awaken me” (despertarme), subtitulado "canciones desde el corazón de una buscadora" es un viaje musical de descubrimiento, de sanación, de crecimiento personal y de devoción en un clima de belleza acústica, variedad rítmica y riqueza cromática e  instrumental.

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13 ago. 2016

Claves para el aprendizaje de Yoga.

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por Pablo Rego | Acostumbrados a condicionar la mente primero y llevar a la realidad después, la exploración de las propuestas de Yoga, la adaptación a las posturas, la actitud necesaria para su práctica, proponen el primer reto, especialmente a los adultos occidentales: recuperar el contacto con la intuición, la experiencia y la imitación como caminos para el aprendizaje.

Son muchos los años que pasamos entrenando nuestra mente para la lógica y la competencia. En un mundo en el que los sistemas de enseñanza están fundamentados en el rendimiento y la cumplimentación de  objetivos, la dimensión del juego y el “dejarse llevar” van perdiendo fuerza hasta, en muchos casos, desaparecer por completo de nuestras vidas.

Cuando nos proponemos practicar Yoga nos encontramos con una dificultad que es intentar llevar la mente a su mínima expresión o dejar de seguirla y, al mismo tiempo, aprender o intentar seguir unas pautas de acción determinadas.

La confianza

El entrenamiento en la competencia nos vuelve muy selectivos a  la hora de confiar en otro ser humano. Por supuesto que hay matices, que hay seres más comprensivos y abiertos, más confiados o menos competitivos, pero, en general, el común de los practicantes principiantes de Yoga se predisponen a la recepción de la información, técnicas o propuestas de rutinas en una sesión con una actitud distante, intentando racionalizar primero para decidir luego si ejecutar o de qué manera encarar lo propuesto.

La desconfianza es una barrera que debemos franquear para dejarnos llevar. Es como el ciego que comienza un entrenamiento para poder desplazarse por su propia casa primero y por las calles después; fundamentalmente deberá confiar en la guía de otro hasta que esté preparado para desplazarse por sus propios medios.


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La imitación

En nuestras vidas la imitación aparece antes que la racionalización. Un bebé de pocas semanas comienza a observar y a imitar gestos y sonidos, aun sin estar preparado para hacerlos tal cual los ve. Conforme va creciendo desarrolla las capacidades básicas de su propio funcionamiento por imitación; otras, como determinados movimientos o el lenguaje, ya son entrenamiento intelectual.

Ese momento clave en el que comenzamos a reconocer el mundo que nos rodea por primera vez, simplemente percibiendo e imitando, o encontrando nuestros limites para ir desarrollando nuestras capacidades y superarlos naturalmente, es una excelente referencia para llevar al aprendizaje de Yoga.

Con la mente en calma, conscientes de nuestro entrono y de nosotros mismos, siguiendo la guía, muchas veces hablada y otras tantas ejecutada prácticamente, sin crear pensamientos, sin intentar discernir ni reflexionar, la práctica de Yoga se vuelve parte de nuestros movimientos de manera natural.

La no-activación de la mente

Tanto si somos aprendices como si estamos guiando una sesión, debemos tener en cuenta que la transferencia de información debe hacerse de manera tal que la mente permanezca en calma.

Las anotaciones, las preguntas y respuestas, la interpretación y la reflexión deben ser reducidas y estar claramente delimitadas en un espacio que no se mezcle con el momento de la práctica concreta de ejercicios, asanas, pranayama, etc.

Si la sesión de Yoga se convierte en una clase de las que abundan en las escuelas de educación inicial, primarias, secundarias, terciarias, universitarias, institutos, colegios, etc., con un expositor que habla y unos receptores que escuchan, anotan y eventualmente preguntan, estaremos cambiando los principios del aprendizaje de esta disciplina que lleva siglos siendo transmitida directamente de Maestros a aprendices o discípulos.

En ese clima, quien guía la clase, acompaña en la experiencia, utiliza todos los recursos para mostrar y acompañar en la realización, responde más con actos que con largas explicaciones, corrige en los hechos y fomenta la cercanía, la confianza y el silencio mental. 

La intuición

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Con la confianza como elemento presente y la imitación como forma de tomar la información, aparece un vértigo inevitable en el común de los seres modernos excesivamente excitados y conectados, que es el que produce la trascendencia de la razón, tanto para la práctica de Yoga como para cualquier otra actividad que tuviésemos que realizar.

El vértigo aparece cuando, por ese entrenamiento constante desde la niñez, hemos incorporado aquello de que primero pienso y luego actúo. Quizá en otros ámbitos esto sea importante aún, quizá, dependiendo de dónde o cómo vivamos, sea fundamental esta relación entre pensamiento y acción.

Pero la práctica de Yoga es una invitación a deshacernos, en principio por el lapso de tiempo que dura la sesión, de esa relación condicionante que neutraliza por completo la intuición. Así como ejercitamos la utilización de la razón para todo, para entrar en profundidad en la dimensión de la práctica, debemos ejercitar el dejar de utilizarla.

La intuición nos permitirá saber quiénes somos, dónde estamos y qué hacemos sin necesidad de pensarlo. Con la razón desactivada, podremos practicar sin pensar, dejándonos llevar a la realización de unos ejercicios que, al comienzo, podrán parecer extraños, pero que siempre que estarán desarmando las estructuras rígidas del cuerpo y de la mente.

Conectar con el niño interior

Volver al niño interior no es comportarse como el niño que no somos realizando una imitación mala y vergonzante de un estado del ser humano. Volver a nuestro niño es conectar con ese estado en el que la imitación es la manera de aprender, en el que la confianza está presente, en el que somos capaces de seguir caminos sin definirlos como buenos o malos, es liberar la intuición para transitar la realidad sin interferencias de la mente.

Esta manera de aprender, contraria a las estructuras de los sistemas contemporáneos que llevan siglos en nuestras sociedades, es una de las dimensiones más poderosas que podemos experimentar en una práctica de Yoga verdaderamente transformadora.

De la aplicación de este marco conceptual surgirá gran parte del cambio en el estado de ánimo, en la liberación de límites mentales, en la capacidad de confiar en el otro ya que, al deshacernos de  los conceptos adquiridos en la educación formal, modificaremos el paradigma emocional de nuestro Ser, creando una nueva estructura energética y una nueva forma de percibir y percibirnos.

©Pablo Rego
Profesor de Yoga
Masajista-Terapeuta holístico
Diplomado en medicina Ayurveda de India 

4 ago. 2016

Ejercicio de respiración (Pranayama) -Kapalabhati-

Pablo Rego explica en detalle cómo realizar Kapalabhati, un ejercicio de control y desarrollo de la energía a través de la respiración. Aprender en este tipo de video las técnicas pormenorizadas evita la distracción o la activación de la mente durante la sesión de Yoga.