30 mar. 2009

Suryanamaskar (Surya=sol; Namaskar=saludo: Saludo al Sol)

Foto © Delhi Airpot

por Pablo Rego | El Saludo al sol constituye siempre la preparación ideal para la serie de asanas: calienta los músculos y los condiciona con miras a su estiramiento durante las posturas, y constituye un precioso ejercicio para el occidental, con demasiada frecuencia un sedentario que no tiene casi ocasión de hacer trabajar la musculatura.

Esta combinación de asanas constituye un ejercicio completo y puede ser ejecutada fuera de la sesión diaria de asanas, por cualquier persona y en un espacio reducido. La práctica de Suryanamaskar sostenida en el tiempo ofrece una enorme cantidad de beneficios en diferentes niveles de nuestro ser.

Universo interior

Exteriormente suryanamaskar se parece mucho a la gimnasia, y sin embargo, desde el punto de vista de la actitud interior existe una gran diferencia. La gimnasia y los deportes son actividades físicas extravertidas, orientadas hacia el mundo exterior, en tanto que el yoga comunica al practicante con su universo exterior.Una vez asimilada la técnica, el adepto apartará la atención de la ejecución material del ejercicio para interiorizarse en su cuerpo, para sentir el movimiento de la columna vertebral, su aliento y estar presente en su universo físico.

Ritmo

El saludo al sol tiene una característica importante a destacar que es el ritmo. Desde el comienzo, en su aprendizaje, puede ser practicado deteniéndose en cada movimiento para luego ser concatenados los unos con los otros. Una vez internalizado el movimiento se propone una aceleración del ritmo, hasta llegar a practicar los 12 movimientos que lo componen en 20 segundo, del que se obtendrá todos los beneficios de esta serie.

Diferentes formas y estilos

Si bien la forma más conocida del Saludo al sol es la difundida por todos los rincones de occidente a partir de la serie practicada por Swami Sivananda en Rishikesh, existen muchas formas y variantes, aunque el objetivo sea siempre el mismo y la mayor o menor complejidad apunte a profundizar sus efectos en el practicante. Cierto es que en los tiempos que corren se buscan variaciones y propuestas creativas. Sin dudas el yoga las ofrece, pero se puede echar mano de ellas en la medida que el practicante profundice en la práctica.

Beneficios

Como todo en yoga, cuando se habla de beneficios, se tiene en cuenta la práctica a consciencia y la entrega. En mayor o menor medida se obtendrán beneficios de cualquier asana o serie de asanas, pero cuanto más se profundice mejores y mayores serán los resultados que se obtendrán.

Entre los múltiples beneficios que ofrece la práctica de Suryanamaskar podemos destacar varios:

• Tonifica el sistema digestivo dilatando y comprimiendo sucesivamente el abdomen; proporciona un masaje en las vísceras; activa la digestión, elimina el estreñimiento, evita la dispepsia. Refuerza el cinturón abdominal y mantiene así los órganos en su lugar.

• Ventila los pulmones a fondo, oxigena la sangre y desintoxica, gracias a la expulsión masiva de CO2 y otros contaminantes.

• Aumenta la actividad cardiaca y la irrigación sanguínea de todo el organismo.

• Tonifica el sistema nervioso gracias a las elongaciones sucesivas de la columna vertebral.

• Estimula y normaliza la actividad de las glándulas endócrinas.

• Refresca y satina la epidermis.

• Mejora la musculatura de todo el cuerpo: cuello, hombros, brazos, muñecas, dedos, espalda, riñones, cinturón abdominal, muslos, pantorrillas, tobillos, etc. Suprime los barriletes adiposos, especialmente la grasa “de lujo” del abdomen, caderas, muslos, cuello y mentón. Aumenta la inmunidad a las enfermedades reforzando el terreno.

©Pablo Rego
Profesor de Yoga
Masajista-Terapeuta Holístico
Diplomado en Medicina Ayurveda de India

20 mar. 2009

Practica Yoga

por Pablo Rego | Cuando uno toma consciencia del funcionamiento de las cosas se instala en la nueva realidad convirtiendo el hecho descubierto o aprehendido en algo normal para la vida cotidiana. Esto me ocurre con las señales de mi cuerpo, con los mensajes que salen de mis diferentes niveles de existencia para ser decodificados luego por mi mente transformándose entonces en hechos o situaciones con nombres conocidos.

Es así que cuando transito los días voy conviviendo con mis sentidos, mis sentimientos, mis dolorcitos o dolores, mis alivios, mis crecimientos, mis aprendizajes, etc. Pero en un espacio total que va mucho más allá de lo intelectual.

Esto ocurre desde hace mucho tiempo, desde que comencé a practicar yoga y meditación, con sus altibajos, con sus matices, y se ha vuelto algo normal. Pero, como siempre ocurre, las conversaciones con los que nos rodean nos muestran otras realidades y quizá, como me pasó hace poco, nos recuerdan lo que por allí olvidamos por haber desaparecido para nosotros.

Durante las últimas semanas he tenido la oportunidad de conversar con personas que, lejos de ser insensibles o tontas, viven una realidad de mucho esfuerzo puesto en el hecho de la supervivencia en nuestra sociedad, quedándoles poco espacio para la consciencia de lo importante que es cuidar del cuerpo o priorizar las señales que éste nos envía, como los dolores.

Con pocos días de diferencia escuché la frase “tengo la espalda destrozada, pero no puedo quedarme en casa, tengo que salir a trabajar” ó “no tengo tiempo para hacer algo que me alivie” Estos amigos, con quienes he sostenido interesantes conversaciones, sufren, como sufren miles de personas, de una carga física, psíquica y emocional profunda, además de stress, mala postura corporal o sedentarismo alojado en varias partes de su cuerpo.

Una columna vertebral sana es fundamental para una vida saludable, incluso para poder disfrutar de las bondades de tener un buen empleo con su correspondiente beneficio material. Pero ocurre que ir detrás del dinero genera muchas veces el olvido de que estamos conformados por diferentes elementos, entre ellos, uno muy importante: un cuerpo biológico que hay que cuidar.

El primer eslabón de la cadena somos nosotros y si no somos capaces de amarnos, cuidarnos, respetarnos, difícilmente podremos hacerlo luego con los demás. Una columna vertebral rígida o deshidratada nos impedirá fluir con lo que ocurre a nuestro alrededor -a veces comprender y tolerar- y bloqueará nuestra energía vital en varias partes del cuerpo. El dolor es la señal que algo anda mal.

Por eso mi reflexión parte del comentario que me tocó escuchar reiteradamente en estos días, del sufrimiento surgido del olvido de la existencia, del descuido de aspectos tan esenciales como mantener una buena salud en nuestras partes vitales.

Y claro… siempre pienso… y luego digo: “practica Yoga”

9 mar. 2009

Libro de Yoga corregido por Swami Maitreyananda


Está disponible en Internet el Web Site de la nueva versión del libro corregido por Swami Maitreyananda.

Este interesante libro ofrece una completa visión de los conceptos que fundamentan el método de enseñanza de la Escuela Internacional de Yoga y sirve tambIén como guía del curso de formación que da la escuela.